martes, 24 de abril de 2012

Soledad

Sombra de un columpio vacío, 2012.

Depende

A veces parece que el sol sale, pero no brilla para todos.
A veces parece que el sol brilla, pero no brilla. Igual que todo.
A veces todo parece, pero ni es, ni es todo.
A veces, todo parece pero ni es. Ni es todo lo que parece.
¿No te parece que podría ser? ¿Que todo depende? ¿Y depende de quién?
No ¿Te parece? ¿Qué podría ser? Que todo. Que depende. Y quién podría responder.
Es que depende. ¿El brillo del sol está en el sol? ¿Está en los ojos? No sé si todo, pero un poco sí, un poco no.
No depende. Ya no. El brillo está en el sol y no. Y en los ojos hasta que mueren en el oro sin perdón. Y todo. Y no todo.
Si ya no depende todo, queda entonces el acaso, el quizá, el mientras tanto. Si ya no brilla y no es sol, si sólo es oro y también si no.
Si quedan el acaso, el quizá y el mientras tanto, entonces depende de todo. Del sol que es y no es, y del oro. De los dos y de ningún otro.
¿Y entonces? ¿Habrá preguntas si ya nadie las responde? ¿Habrá equivocaciones si no quedan esperanzas? ¿Saldrán de nuevo el sol, el oro y el brillo para el ojo?
Habrá preguntas si nadie las responde. Pero no equivocaciones si no quedan esperanzas. Y saldrá el sol porque el oro callará a los ojos.

Nadia Orozco & Rubén Ochoa

Yo, pecador

A los 60 mil muertos por la guerra contra el narco en México.

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,
que de todas maneras no necesita que confiese nada porque sabe todo,
y ante ustedes hermanos,
que son hermanos del mismo dolor,
que he pecado mucho:
porque he pensado que este país ya no tiene salvación,
porque he dicho que ya no tiene remedio,
porque he hecho poco por salvarlo,
porque he dejado de hacer lo necesario.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi grande culpa.
Por eso ruego que intercedan por mí.
Y por ti.
Y por todos nosotros.
Que alguien le diga a Dios que ya sabemos
que desde el cielo nuestra pequeñez es tan grande.
Pero es nuestra.
Y desde aquí parece que nos ha abandonado.
Que alguien le diga a Dios que es culpa mía.
Y tuya.
Y de todos nosotros.
Que alguien le diga a Dios que ya sabemos
que vivimos con miedo y angustia
y es por causa de nosotros mismos.
Que alguien le diga a Dios que ya sabemos
que somos los únicos con poder de cambiarlo.
Aunque sólo podamos voltear hacia otro lado.
Ya sabemos, pero que alguien le diga que, aunque sea un ratito, pare.
Amén.




Dos Corazones

Dos corazones se besan,
tan sólo son cerámica de sueños,
con sus grietas a la vista,
con sus vacíos y sueños
que no se llegan a ver.

Se parece tanto al amor...


¿Quién dice que tengo que saltar?



Se preguntaba el hombre con la mirada perdida y falta de ilusiones, pero al mismo tiempo con la tranquilidad que da el “es poco lo que me importa”.

Sentado balanceaba su peso y jugaba a inclinarse hacia el precipicio, abajo esperaban asustados todos sus pendientes, las crudas realidades y un tanto más horrorizadas sus responsabilidades.

De su bolsa sacó un cigarrillo, fumó mientras pasaba el sol por las nubes, un pájaro que cruzaba el cielo lo miró y pensó; está a punto de ser libre y aun no lo sabe, si tan solo decidiera contemplar el paisaje y dejar de pensar en el salto.

Así transcurrieron dos horas, de pronto, los gritos del abismo comenzaron a ejercer presión, la corbata que portaba se sentía como soga en el cuello, los zapatos como plomo que le impedían levantarse y caminar y el traje como manto fúnebre.

El pájaro que aun merodeaba por los alrededores decidió intervenir, se posó cerca de él y le dijo:

La libertad se disfruta más cuando estás a punto de perderla. Si saltas, vuelves a tu rutina y mueres hoy, mañana o en quince días, no hace la diferencia.

Pero si no lo haces, y olvidas las consecuencias, habrás vivido el equivalente a mil años.

¿Por qué me dices todo esto? Preguntó el hombre sorprendido.

Porque antes de ser pájaro y tener la libertad de volar a donde yo quiera y escoger mi propio nido, fue hombre como tú, le dijo.

El hombre comprendió que no es el salto lo que importa, es la libertad con la que se haga lo que nos da la satisfacción del deber cumplido.


Evelyn Barker
@BlancoAzulada
http://embpoet.tumblr.com/

Sueños



Siempre soñé con volver
a aquél rincón donde la mar
nos embrujó, con su aire,
su olor, su sabor a sal…
Tan cerca de ella estoy
que tiemblo al pensar
que por mucho que busque
allí, tu amor ya no estará.
Me siento perdida al mirar
y no ver más que la ausencia
de aquél amor apasionado
que nos dominó sin piedad.
Esclavos de amor y pasión
continuamos entregándonos
sin pensar, sin saber, sin preguntar
hacia donde nos iba a llevar.
Un día, todo acabó,
ni el aire, ni el olor,
ni el sabor a sal de la mar
nos pudo salvar.
Separándonos, partimos
cada uno a su lugar
y ahora me muero por volver
sólo para poder recordar.
Mi caminar cansino
no me ayuda en mi ansiedad
y al llegar de nuevo la noche
estoy cansada de amar y llorar.

Daria
@Madrecelta
http://cosasdannu-madrecelta.blogspot.com.es/
http://cosasdannu.blogspot.com.es/

Me equivoqué a lo macho

Pos no, resulta que no, que siempre no era el amor de mi vida, pero… ¡Cómo se le parecía!

Y es que se apareció en mi existencia así, cuando menos lo esperaba. Me dijo que le gustaba ver a los ojos y… Ni modo de perderme la oportunidad de reflejarme en su mirada.

Y es que si hubieran visto sus ojitos color café, seguro que también a ustedes los habría engañado. Pues me pasaba algo raro por el cuerpo; la sangre me empezaba a hervir, los bellos de los brazos se me erizaban y las luciérnagas de mi estomago se alborotaban iluminando mi sonrisa.

Cómo no creerle si me llegó a decir: ¡amor, amor, amor cómo me gustas! Y pos yo me derretía.

Bueno… Ya aquí en confianza les diré que, en cierto momento, supe que estaba caminando tras una ilusión, pero quise arriesgarme. Me dije: ¡total, qué tanto es tantito! Y no pues el tantito fue más de lo que pensé.

Me dejé llevar y llevar y llevar hasta que toqué el cielo, pero estando arriba... Me dejó caer. Me he dado tremendo fregadazo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo. ¡Ay! ¿qué si dolió? ¡Hombre, pues no rompí el pavimento nomás porque el que ya estaba roto era el corazón, las ilusiones y todititas las emociones!

Pero yo sabía que pasaría y aún así le quise apostar. Ni modo, me tocó perder, erré, pero me equivoqué a la mexicana. Me equivoqué a lo macho. Todavía tengo corazón pa´ querer.

Edith Aguilar
@CerezoRosa_
http://elalmadictaelcorazonescribe.blogspot.mx/

El cajón de tus recuerdos

Hoy abro el cajón
De tus recuerdos
Y empiezo a soñar
Contigo otra vez

Recuerdo tu piel
Ardiente como fuego
Y la llama de nuestro
Primer amanecer

Me encuentro soñando
En tenerte al menos
Un rato más en mí
Luego no hay después

Agua que corre
Por el río de mi sangre
Y que nunca jamás
Escasa podré beber

Tu sonrisa vuelve
Encandilando mis ojos
Pero vuela en mí tu falta
Y en mi mente te despojo

Siempre me quedé
En buenos momentos
Mi dolor y tu herida olvidé
Y mi cura fue el tiempo

Supe perdonar costumbre
Pero no la traición
Pude perdonar tu pena
Pero no el engaño

Te recuerdo simple
Y en mis huellas
Quedaron grabados
Tu aroma y tus pasos

Hoy abro el cajón
De tus recuerdos
Pensando en donde
Ha quedado el ayer

El Taxista Sentimental
@taxisentimental
http://eltaxistasentimental.blogspot.com

Recuerdos y sabidurías


Recuerdo los amaneceres de tu mano, caminando por alguna playa, en la que habíamos despertado después de usar los rayos de la luna como sábana. Recuerdo los atardeceres con sabor a tus besos, y tus besos con sabor a noche. Recuerdo sentir tu cuerpo estremecerse entre mis brazos tantas veces, que me parece imposible que hoy no estés aquí. Recuerdo los amaneceres en ti. Recuerdo que no me dejabas dormir. Recuerdo que a tu lado el mundo no importaba.Recuerdo buscar tu sonrisa frente a la mía cuando con nuestros labios creábamos un nuevo mundo

Un nuevo mundo, no sé si es este o lo fue aquel.

No sé si las calles por las que ahora camino desolado y en caos, son las mismas por las que ayer corría tomado a tus vestidos. No sé si los vestidos con flores las tenían marchitas cuando tú los usabas. No recuerdo si las sonrisas ya eran hipócritas cuando se dibujaban en tu cara. No recuerdo si el teléfono traía ya malas noticias cuando estabas tú del otro lado; o si el mar se vestía de miedo cuando lo usábamos de fondo para nuestro desborde de pasiones. No sé si la luna era el espejo de mi infelicidad, o si ya venia acompañada por la noche.

La noche, que hace inmenso mi pesar, que ahora sirve solo para pensarte, para saber que no estás aquí, y para dudar si el mundo era así cuando estabas dentro de mi."

Juan Diego Maya
@duloms
http://duloms.blogspot.mx/

Adiós

— ¿Y así se acaba todo? ¿Dónde irá a parar todo el tiempo que nos hemos robado, todo los besos que aún no nos hemos dado?

— Nada se acaba, ni empieza. Todo se destruye... los besos y el tiempo. Solo nos queda robarle vida a la muerte. ¿Por qué pides explicaciones?

— Ayer fuimos el mejor de los futuros y hoy nos hemos convertido en un ayer condenado a olvidar. ¿Y la piel, cómo obligar a mi piel a necesitarte?

— Deja de dar vueltas, que ni contestas ni oyes tus preguntas. Aún así te diré que piel siempre tienes más de la que necesitas. ¿Ya lo has olvidado?

— La que olvida eres tú, desde siempre fuiste experta, saltas de cama en cama dejando lágrimas enredadas en la sábanas.

— De enredadas nada, de olvidadas todas las camas. Y con las lágrimas friego los platos y los errores.

— Tan fría como siempre, no debería sorprenderme. Te gusta regodearte en el dolor ajeno, así te conocí y así te recuerdo. Te dejas querer hasta convertirnos en rutina para luego huir.

 Querer es poder, poder hacer lo que quiera, y no, no me voy a quedar a ver como transformas todas las preguntas en acusaciones. Llámalo huir, yo lo llamo libertad.


— Preguntas es lo único que me dejas, preguntas y un vacío que llenaré con tu recuerdo, tu mirada y tu desprecio.

— Si te dejo un vacío, es porque ya estabas hueco antes de que yo llegara. No soy yo quien descosió tu roto.


— Tú eres la que de mí solo ha dejado trozos, antes yo era, ahora soy por ti, de ti, de todos tus silencios.

— No confundas ayer y presente. Siempre fuiste lo que hoy reflejas: un deseo para mañana. Nada más que eso.

— Entonces solo nos queda decirnos adiós como quien no sabe que en esta despedida dejo casi toda mi vida.

— A mí se me cayó el adiós en tu primera pregunta, solo tenías que recogerlo... No era tan difícil, ¿Verdad?

Ester Marfer & Julio Muñoz









Te regalamos



Te regalo el verde de los campos, el rocío resbalando sobre las hojas y el lento susurrar del viento. 

Te regalo un océano que desemboque en tus brazos, que le de color a tu cielo.
Te regalo las palabras que hagan temblar tu cuerpo.
Te regalo un sueño que te arrope y te arrulle.
Te pintaré el mundo solo con sonrisas mientras miramos la gente pasar. 
Te regalo la clave que reinicia el sol cada amanecer.

Te regalo una vida dentro de una caja de música.
Te regalo cada letra de este verso.
Te regalo cada beso de estas ganas.
Ten, quédate con lo que quieras. Quédate con lo que te queremos.

De Ester Marfer & Julio Muñoz para Julianix Figueroa


El árbol del fin del mundo

Julio Muñoz  

Te lo he dicho

Te lo he dicho muchas veces, que te quiero, te quiero.
Te lo he dicho siempre, siempre y siempre.
Te lo he dicho gritando, gritando y gritando.
Te lo he dicho a los cuatro vientos: viento, viento, viento, viento.
Te lo he dicho una y mil versos, una y mil besos.
Te lo he dicho tantas veces, que a veces exploto.
Te lo he dicho con locura, mi locura.
Te lo he dicho y te lo he repetido, te lo repito.
Te lo he dicho que me canso, me canso y no me canso.
Te lo he dicho en tu cara bonita, bonita, bonita tú.
Te lo he dicho y te lo diré siempre, siempre, siempre tú.  

Omer Alfcorbar

Palabras y silencios

Soy la palabra
que por escrita vive
y no se borra.

Soy el silencio
que por oculto vive
y no se grita.

Abuelo

Sus abrazos tenían la infrecuencia de quien suelta un grito sólo cuando llueve, y no puede más que estallar en gotas o dejarse derramar. Conocía las palabras mejor que cualquier especialista en crucigramas. Sabía silbar bajo justo en el minuto en donde la tarde cambia la mañana. Me conocía los atajos, los callejones sin salida, las curvas abruptas y las avenidas, pero jamás me delató. Andaba en bicicleta por el barrio con ese don de gente que conoce todo el mundo, y esa pureza de quien sin haber viajado, sabe que no amaría ningún sitio más que a su suelo. Guardaba monedas viejas en una lata, con la pasión de un anticuario. Tomaba mate sin parar, y no gritaba lo goles de su club por pura cábala. Era un hombre de confianza exhibida sin pudor. Era un sabio en mi mundo sin héroes. Además era mi abuelo, y lo extraño.

Amanecer

Desde mi cama sueño
y cerca del primer albor,
se adentra un rayo de sol
que me abraza.

no seré más luna, habré perdido las alas

De la noche una escala hacia abajo,
un descenso a la tierra para sumergirme en los ríos eternos.
Y dejar que se encargue la corriente y me arrastre.

No seré amanecer en mañana,
porque en la luna me quedo y le vivo a mi amor eterno y profundo,
que se lleva las noches tan lejos de mis dedos.

No seré marea de las noches desnudas de luna,
porque me habré transformado en río
que lleva y maneja su propio camino.

No seré tiempo porque del tiempo me deslindo,
solo dejo en sus dedos
mis vidas pasadas, mis tiempos presentes
y mis ríos de plata de los que fue dueño de mis sueños concebidos.

No seré noche ni mañana, ni siquiera madrugada
no seré tarde callada
ni otoños revueltos de hojarasca
no seré inviernos de frío, 
solo río...

No seré sueños de vidas pasadas,
de las pieles que se quedan en almohadas.
no seré canto ni suspiro,
ni siquiera lluvia o gotas calladas, solo seré río.

No seré sol ni nube ni rostro,
ni siquiera cielo de estrellas escarchadas,
seré río que avanza y se marcha.
Seré pasajera de mi propio camino.

No seré poemas ni siquiera palabras,
no seré tacto, ni siquiera suspiro.
No seré dedos que escriben de magia
seré río una pasajera más en su camino.

No seré pájaro que vuela, ni siquiera alas que sueñan.
No seré árbol que crece a la sombra,
Yo seré río, pasajera de su cause y camino.

No seré cuaderno ni pluma
ni siquiera la prosa que acompaña las letras acomodadas
seré río que fluye,
como una pasajera más de su destino.

No seré poesía, he perdido su piel en el camino
seré río que asemeja y se adapta
a su cause y destino.

No seré beso, pasión o dulzura.
No seré más tus risas en las noches duras
seré río que se pierde
y se guarda la luna en su vientre mientras duerme.

No seré libro que cuenta su historia
ni la música que guarda más mi memoria
seré río en luna que se esconde
en el fondo más profundo de su abismo.

No seré los siempre, tampoco los nunca
ni lo eterno que guarda la memoria
solo río, lluvia que se pierde en la luna
y se evapora en suspiro que se esconde.

No seré las manos ni los pies ni la memoria,
tampoco los ojos, ni el tacto ni la boca
seré agua que viaja por todos los rincones y se marcha.

Seré lo que no seré solo eso,
el yo se guarda en su alterno y se convierte...
Desaparece y se pierde.
seré luna oyente en el río que se marcha sin despedirse.

Nunca más reflector de unas manos que curan, que sanan heridas.
de unas letras que abrazan
de una voz que desnudan palabras.
De una piel que platica de almas.

Nunca más unos ojos que miran y esperan
nunca más estos labios que le guarden palabras
ni unas manos que se queden abiertas.
Solo puños dormidos, una mente ausente
y un alma atrapada, con la boca cerrada.

No seré más luna, habré perdido las alas...
No seré más luna, me habré marchado sin nada.
Silvia Carbonell L.

Estamos todos

Está el que cree
y está el que crea.
Está el que duerme
y está el sueña.
Está el que miente
y el que es mentira.
Y está el que dice,
diciendo nada.

De fiesta con el pasado



Ana R.

martes, 17 de abril de 2012

Ganadores del 4º Concurso de #ConFábula



  • Primer lugar:
Amor ahora me da, lo sé. Amor, aroma no citar. Aparté letra para ti con amor, aroma es ola de mar. ¡Oh! Aroma.
De Pepe, @PepeAA

  • Segundo lugar:
 Así letra paseó dinámicas. Él obra usa, se va. Sí, esa ave lleva a seis aves a su árbol, esa cima nido es, aparte lisa.
De Pepe, @PepeAA

  • Tercer lugar: 
 Leí: puta ramera, a remar a tu piel.  
De Julio Muñoz, @Xulious 


 ¡Gracias por la  participación! Aquí una muestra de todos los participantes:

Storify de los participantes. 

Lluvia.

Hoy amaneció mojado, hoy me mojé mientras caminaba.

Vi a la ventana llorar mientras yo también lloraba.

Hoy amaneció mojado, hoy me mojé mientras los demás caminaban.

Vi en sus ojos la misma lágrima y sus cuerpos inundados.

Hoy amaneció mojado.


El despertar



Cuando abrió los ojos empezaba a amanecer, era un amanecer en tonos rojos y marrones, el paisaje era nuevo, extraño, desconocido. En su piel parecía traer el rocío de la mañana, con los dedos recorrió su silueta para descubrir lo que eran esas gotas que la cubrían,  todo era nuevo para ella. Se pasó la lengua por los labios, tenia sed. Bebió las pequeñas gotas saladas que se deslizaban por sus poros desnudos. Volteó para lamer las dos heridas que tenía en sus escápulas, con cada esfuerzo para girarse brotaban enormes papiros desenrollandose a sus espaldas, eran tersas y todavía estaban húmedas de sangre. 

Caminó con dificultad hasta el pequeño arroyo de agua obscura que encontró en su camino, se sentó a la orilla, bebió y bebió sin poder saciar su sed. 

El denso viento erizó toda su piel provocando extraños espasmos que no conocía, y al momento, los enormes papiros que colgaban por su espalda se abrieron en forma de alas.


Observaba sus manos y el movimiento de sus dedos; las yemas así en movimiento entraron en contacto con su propia piel, recorrió su cara, sintiendo sus facciones, sintió su cuello, su pecho voluptuoso, bajó con sus dos manos por el contorno de su cintura, la cadera y juntó las manos tocando la humedad entre sus piernas, cada mano se deslizo por cada pierna hasta sus pies, entendió que el contacto de sus dedos le provocaba el mismo estremecimiento que cuando el pesado viento la toco por primera vez.


Se acariciaba cada centímetro de su nuevo cuerpo, enredaba los dedos por su larga melena para luego entrelazarlos entre las membranas de esas alas que eran tan diferentes a la textura del resto de su cuerpo, tantas nuevas sensaciones la tenían en éxtasis, se reconocía, su ego crecía, percibió su fuerza y su belleza. 


Todavía no sabia que hacia en aquel raro lugar, estaba ansiosa por descubrirlo…


Ana R.

Él es como el río, ella es como la roca

Él es como el río: no podrías culparle por seguir su cauce, por correr furioso, por languidecer al sol. No podrías detenerlo, pero podrías intentarlo. ¿Qué lograrías? Sus arrebatos, su pasión, su fuerza, no dejarían de ser como son. No dejaría de ser como es. Él es como el río: incontenible, inagotable, inexplicable. Ella es como la roca aferrada a la orilla: permanece, quieta, inerte e insignificante. No parece, pero trata: trata de detener al río, de cambiar su cauce, de contener su ira. Y cada vez fracasa, pero permanece. No logra nada, pero se queda. No cambia nada, pero ella misma no cambia. Él es como el río; ella como la roca. Tal vez algún día el río acabará de destruir a la roca, de moldear sus contornos y sus formas a su modo. O tal vez la fortuna hará que la roca al fin logre contener al río.

Llegaste para marcharme


Verte llegar es verme marchar
Llegaste para hacerme la vida más vida
La muerte menos muerte
La sonrisa más sonrisa
Quiero estar a tu lado para estar dentro ti
Volverte a dibujar
Jugarte
Te conocí en el lugar menos obvio
Y eso me parece toda una premonición
Tus ojos parecen tener la voz de los 80’
Eres de otras épocas
De otros paisajes
De otros declives
Yo te veo llegar con la boca llena de besos
Con la mirada vacía de ciudades
Con la vida llena de futuros
De ti aprendí a volar con los pies en la tierra
A amar
A asumir más riesgos que verdades
A sopesar nada a pesar de todo
A no ser lo que otros quieres que seas
Me cambiaste la vida
La llenaste de esperanza irracional
De esa que llena la vida de risitas y secretos
De esa que es incomprensible
Llegaste para hacerme planear
Y también para hacerme planes
Por delante tenemos un futuro yermo
¿Quién lo macula primero?
Tú de amor desinteresado
Yo de bromas espontáneas
Tú de belleza incitante
Yo de ceguera
Llegaste para hacerme marchar
De esta realidad
A veces canónica y a veces poco interesante
A veces original y a veces rutinaria.
Llegaste para hacerme feliz
Que no es, sino, la sabiduría misma.

René Valdés
@renealonzo

Aquí viene la tristeza



No es una premonición, mucho menos creer que algo pasará.
Es esa maldita sensación de que algo no está bien. Sin duda otra vez la tristeza llegará.
La lluvia me lo advirtió…

Es mi mirada triste perdida en mis adentros, es el más allá
Son estas lágrimas que dibujan letras testigos de un mal tiempo
Es el frío insoportable que soplan oscuras nubes a mi alrededor

En cuestión de segundos pierdo el hilo de rimar algunos versos
Pierdo las ganas de escribir, las ganas de respirar
Pierdo el sentido de todo

Es tristeza que llega de la nada, de todo

Es la unanimidad del tiempo
Es el espacio que siendo tan infinito se siente de los más diminutos seres
Mentira que se cree verdad
Puta que se cree santa porque es su labor
Es el todo, indefenso, en manos de la nada

Es la tristeza que viene a seducir… y yo que pensaba que con follarla tantas veces con amor se iría para siempre

En esta ocasión no haré nada…

Bueno, ya estoy escribiendo, eso cuenta aunque no sirva
Porque otra vez me quedaré sin palabras…

Miguel Tovar
@iLeteo

Cara a cara con la tristeza




Si una tormenta nubla sus sentidos

Tiro todo a un lado
Corro hasta sus estancias
Entre rayos y ventiscas
Abrazo a mi cielo amado

Beso su ausencia
Entre nubes oscuras
Distingo sus pesares
Busco en su inmensidad
El sol que alivie mis penas

Y con hilos de esperanza
Lo llevo hasta lo más alto
Para que la tormenta termine

Te venceré cara a cara, tristeza
Teniendo mi cielo conmigo…

Te vencí.


Nurbia Cupares
@nurbia_deya

Despertar

Despertó junto a ella una mañana como cualquier otra, en la misma habitación desde la cual vio tantas veces salir el sol por el horizonte, con el típico olor vespertino que queda después de una larga noche de excesos. La luz entraba por la ventana recorriendo su figura, dibujando una sombra sobre la cama que se estrellaba con su cuerpo fundiéndose como uno solo, se preguntaba cuántas mañanas pasarían antes de no verla nunca más, de no sentir la presencia de esa compañera absorbente y desgastante con la que había pasado tantas noches y amaneceres como ese, cuándo volvería a experimentar lo que la palabra libertad llevaba a cuestas. Tanto la buscó que un buen día se la encontró de frente y simplemente no supo qué hacer, cómo debía actuar ni cómo zafarse de ella, esperaba con ansía el momento de escapar de su lado para ser libre de nuevo.
En su momento fue la amante perfecta con la que siempre soñó, era feliz pasando los días con esa mujer que lo acompañaba, se entregaba a sus brazos en las frías noches y dormía plácidamente entregado a ella, nunca se había sentido tan pleno haciendo el amor con ninguna otra, creía que había encontrado lo que siempre quiso. Sin saber por qué, esa mañana despertó con una sensación diferente a los amaneceres anteriores, en otro momento se le habría dibujado una sonrisa al verla dormir solo con una camisa suya cubriendo su perfecta desnudez, pero en ese momento no quería más que perderla y no volverla a encontrar, ya sabía qué era tenerla y no pretendía pasar ni un segundo más encerrado en la misma habitación con ella. Simplemente no tenía el valor para pedirle que se marchara, decirle a la cara todo eso que lo oprimía, y cómo hacerlo, si al final de cuentas era la única que lo había acompañado desde hace tantas lunas, fue su confidente incondicional e incluso fuente de inspiración para su vida, pero era algo que debía hacer, ya le había dado muchas largas a ese momento. Y de repente, en un arrebato de valor y de locura, solo pudo gritar… “No te aguanto más soledad”.

JuanK Reyes
@juank_reyes
http://miprimeratercerapersona.blogspot.com/

Tus manos

Cuando tus manos toco, amor, son alas para mi vuelo,
Cuando tomo tus manos, reconozco mi vida.
Suaves como el pétalo de la flor, frágiles como el cristal, son tus manos, amor, que me hacen volar.
Suavidad de mujer, que en tus manos tienes.
Tomo tus manos como a mi corazón que tú posees.
Esconden suavidad y tristeza, melancolía y soledad. Esconden secretos que quiero conocer.
Las sé más que a las mías; más que a mí mismo.
Ciertas como tú.
Las tomo y soy, soy cuando las tomo.
Son únicas, mías. Siempre.

Tus manos, mujer, son alas para mi vuelo.

Jaisab
@_JaimeSabines
http://sentimientospautados.blogspot.mx/

Pedalear

A veces es siempre


A veces, sólo me siento a esperar a que suene el celular. Que tu nombre salga en la pantalla.

Sonreír.


A veces me imagino junto a ti. Pasando un momento agradable o tal vez planeando alguna salida para el fin de semana.

Vivir.


A veces, creo que hemos estado juntos por mucho tiempo. Que me dices al oído cuanto me amas y que no te arrepientes de nada.

Compartir.


A veces nos veo disfrutando una comida o un café. Sentados frente a frente, preparados para lo que sea que esté por venir.

Resistir.


A veces, mis manos pintan tu silueta pegada a mí. Tu respiración vagando en mi cuello y tus besos siendo el orgasmo que siempre quiero vivir.

Sentir.


No sé a quién engaño, todo esto no es más que el orgullo hablando.
No a veces te pienso, no a veces te siento, no a veces te imagino y no a veces te vivo.
Es que siempre lo hago.

Momentos en efectos

Aquí te traigo la foto.

La naturaleza es tan irreal.



Él eligió estar solo



No te quedes sin azul.



La tarde se nos quedó en juego, el fuego fue luego. 



Julio Muñoz  

Te echo de menos




A veces con caer no me vale y necesito darme fuerte con el suelo, y caigo, y me estrello, y aún así te echo de menos.
Te busco en otros ojos, otras pieles, otros lloros, y caigo, y me hundo, y aún así te echo de menos. 
No puedo cerrar los ojos sin sentir que no estás, que nunca has estado y que nunca es mucho tiempo. 
Y aquí me dejas, solo y perdido en ti, engañándome en cada respiración, perdiéndote en cada latido.

Y caigo, y me estrello, y aún así te echo de menos. 

Quiero huir pero no me dejo, quiero sentir pero no me alejo. 
Tan dentro y tan lejos que solo queda distancia y dolor. 

Y aún así te echo de menos. 

Olvidarte es tan doloroso que no me atrevo, y te olvido y me hiero. Porque te quiero. 
Tropezar contigo fue el error, quererte es la muerte. Y me caigo, y me hundo, y aún así aún rezo a la suerte. 
Aunque esté muerto te quiero. Alguien me robó el viento y tú me trajiste lamento. 

Y te quiero, y me hiero. Y aún así te echo de menos.

Julio Muñoz  

(A ti que no lo vas a leer)

Hastío conjugado







Esculpimos tristísimas cavernas. Tallamos sobre ojos y reverenciamos la hojarasca. Palpitar de musas petrificadas. Larga memoria de la costumbre. Hastío conjugado en uno mismo.

Mirando el cielo



Un árbol
visto de abajo
te invita a tocar
el cielo.

Perfumes

A mí la vida me huele
como recién perfumada.
Cada mañana despierta,
como oliendo una mirada.
Cada noche se adormece,
con aroma de palabras.

Cuarenta años

40 veces no debo,
40 veces debí.
40 pasos de menos,
40 saltos que di.

40 silencios tuyos,
40 veces mi voz.
40 pecados nuevos,
40 noches sin vos.

40 cielos volados,
40 mil por volar.
40 dice el pasado,
40 más por llegar.

40 veces poeta,
40 flores en flor.
40 años que cumplo,
40 buscando amor.

Letras

Hay letras que son la jaula
y hay otras que son el ave,
después están las tuyas
que son la llave.

Libertad

Libertad es correr y con el viento en contra volar un papalote.

En cuadros


Ana R.

martes, 10 de abril de 2012

Ganadores del 3º Concurso de #ConFábula


  • Primer Lugar:
 Nos besamos hasta por debajo de las ganas.  
de Corazón descalzo @CorazonDescalzo

  • Segundo Lugar:
 disfrutaba ver como se le corría la tinta.
de Sivia Carbonell L.  @shivisc

  • Tercer Lugar:
Sus piernas se aferraban a mí; como un cinturón de llamas quietas.  
de Joos  @SoyJoos 


 ¡Gracias por la nutrida participación! Aquí una muestra de todos los participantes:

Storify de los participantes.


silencios huérfanos

por las calles vacías
viajan mis silencios
y por tu ventana
reparten sonrisas


hablan de faros
oleajes y tardes
escúchalos
ellos no escuchan


si intentan subir
derriba su escalera
pues ellos te dirán
lo que yo no dije

Agonía

Traté de detener al vuelo las palomas.
Me cegó el brillo del sol.
Mis ojos ya no ven tus ojos.
Ahora no sé quién soy.

Traté de bajarte las estrellas.
Me quemé las manos.
Borré las líneas de mis palmas.
Ahora no sé adónde vamos.

Traté de decirte que te extraño.
Me ahogué con mis palabras.
Dejé de creer en el destino.
Dejé de sentir que me amabas.

Un mes ya de vivir sin ti.
Mentira.
Esto que tengo no es vida.
Es agonía.

Todo resuelto

Él jamás pensó que el amor tocaría a su puerta. Lo tenía todo resuelto: iba a acabar la escuela, conseguiría un trabajo, conocería a una mujer adecuada, se casaría, tendría una brillante carrera, una vida de triunfos y realizaciones. El amor no tenía nada que ver con eso. Nunca se imaginó que el amor iba a tocar a su puerta, mientras dormían juntos en la cama de ella. Su corazón le jugó una mala pasada. Al hombre que nunca se iba a enamorar, le bastó pasar la noche en los brazos de esa mujer encantadora, para perderse irremediablemente. Lo que ignoraba, lo que ignoró siempre, es que tener todo resuelto implica dejar todo sin resolver cuando te enamoras. Él nunca quiso enamorarse. Y cuando le pasó, no supo detenerse: lo dejó todo. Pero él no se dio cuenta de cuánto había dejado, hasta que ella descubrió que no lo amaba.

Hay una herida






Hay una herida que reclama tu nombre. Este vacío en el que nos enredamos con el dolor y su sombra. Herida impregnada de ti, a la que me aferro para llegar hasta el silencio, para callar contigo, para huír hacia el amor que no se llama fuego si no se enciende. Hay una herida que supura tu nombre, y el mío, y la palabra muerte. Un destino conjugado, hecho cicatriz.

Día D

Llegará el momento en el que olvide el sabor de sus besos, el color de su piel, la sensación en su cuerpo después de cada orgasmo. Espera el día que no recuerde el camino de entrada al infinito que tienen sus ojos, que no pueda pronunciar su nombre, que no desee tenerla a su lado, que no extrañe el sonido de su voz ni el brillo de su sonrisa; el día que no añore encontrar su mirada, escuchar su risa o, simplemente, saberla suya.
Sabe y está convencido que llegará ese día.
Pero no será hoy.


JuanK Reyes
@juank_reyes
http://miprimeratercerapersona.blogspot.com/

El abrazo de la noche


La noche nos abraza,
nos abre su morada,
mientras decido acariciarte,
Abrazarte y besarte.

La noche nos abraza,
Y es testigo de tu mirada,
pasmada en un gran orgasmo,
que me hace estremecer mucho mas.

La noche nos acompaña,
mientras decido abrirte
Mi intimidad extasiada,
húmeda y cálida .

La noche se vuelve cómplice,
del canto y baile de nuestros cuerpos,
Liberando nuestros lascivos deseos,
reflejados en nuestras miradas.

La noche es testiga,
de mi amor, de tu amor ,
De los olores,
Y del sabor de tu ser.

Noche no te vayas,
déjalo a mi lado,
Para seguir amandole,
con placer desbordado.

Angela Natalia
@labios_humedos

Tu Recuerdo



Tu recuerdo ese silencioso maleante que llega cuando disfruto el café vespertino, ése que llega para asesinar mi calma y sacarme del letargo monótono en el que siempre me encuentro, causándome un huracán de emociones.


Tu recuerdo, el generador de mis silencios y mis miradas dispersas. Ese estúpido que acompaña mis tardes de soledad, la misma que llegó gracias a tu ausencia.


Tú recuerdo, ése que me despierta en las madrugadas para obligarme a soñarte con los ojos abiertos. El que me tortura haciendo que me pregunte con quién estás, quién te abraza cuando tienes frío o quién te consuela en un mal día.

Tú recuerdo, tu etéreo recuerdo, el que me mata, me reaviva, me fortalece, me debilita... El que me recuerda que tengo un pasado, el que me dice que un día utilicé el corazón para otra cosa más que bombear sangre, algo tan sencillo y tan complejo como amar, por ejemplo... Tu recuerdo... El que está gustoso de hacerme sufrir, el que no me deja en paz, el que me rompe en pedazos.


Edith Aguilar
@CerezoRosa_
http://elalmadictaelcorazonescribe.blogspot.mx/

La herida soy yo.

En esta noche tan alta que se estrella en el cielo, en medio de la habitación, en un crujido de nada, no deseo escribirte una carta, porque las letras viven en el papel, yo por el contrario, amiga del futuro, yo quiero vivir en ti. Pero sucede y acontece, ese reloj de la pared, ese calabozo de aire, me obliga a comprimir todo lo que vive dentro en estas letras de nadie.
Desde este escritorio, te veo dormida, arropada con la nostalgia sobrante de la noche, desnuda del mundo, con tus lunares de siempre, pequeños agujeros al centro de tu alma, desearía algún día prestarte mis ojos para que te veas y sepas porque hinchas mis pupilas de amor. Me apresuro, no quiero estallar y mancharte de dolor esa alfombra que tanto quieres. Antes de decirte el futuro, aunque tú lo sabes porque tú lo eres, gracias por encerrarme en los ojos de mi hija, esa pequeña niña con el alma de todo, por habitar los míos, por entrar cuando yo te esperaba en cada sonido de la puerta, por vestirme la piel contigo, por los besos que de tu boca partieron hacia mí, por esos días en que hacías correr al frío con tus manos desnudas, por crecer con la esperanza voraz, justo donde me golpeaba el mundo, yo el viento solo, tú el innegable jardín de flores.

Ahora es mi turno de develar las huellas, incrustadas ya, en la vanguardia del camino, las decisiones me han tomado, yo las perdono, porque no te conocen ni te sienten. Un día te veré volver con la sonrisa de los que vuelven para quedarse siempre, pero amiga, tú ya eres para siempre aunque te falte por ser.
Te dejo un gato en el techo, él simulará el sonido de la lluvia cuando necesites recordarme. Me dejo en ti como asombro en el recuerdo, como disparo de vida, colgado al principio de esas ganas de llorar, en esa maldición que echarás al viento. Pero hoy, mi nostalgia alquila las ruinas que me habitan, yo simplemente quería encontrarte camino a la cocina, todos los días del “hasta que la muerte nos separe”, pero ya ves, te dejo eso a ti, retratarme en los ojos como si estuviese donde no estoy.
Quiero que sepas, nunca terminé de sufrirte, escribirte, de encerrarte la voz en mis besos, de contarle al perro de la calle lo linda que lucías, de verte en cada vaho de espejo, de encontrar la verdad perdiéndome en ti, pero las huellas, el mar no se las lleva, sólo viene a tocarte los pies para recordarte, es decir, deben estar mis pasos en alguna esquina de tu alma, si preguntan por mí, sonríe y te harán cosquillas en el corazón.
Ahora que siempre fuimos uno, qué nombre nos ponemos, cómo nos llamamos sin voltear al viento, los dos al mismo tiempo, dejo que tú lo elijas, pero ahora, quiero despedirme con estas gotas suicidas que desgarran la ventana, con el mundo que llevo puesto en los ojos, o que más bien, me lleva casi ya puesto en su tierra.



Perdóname, porque tal vez, un día sentada, en medio de la habitación vacía del mundo, en el centro de ti misma, leerás esto, y el horizonte se comprimirá en tu ventana, y yo, yo no estaré para abrazarte, no estaré para desfigurar tu sombra con mi cuerpo, para secarte el llanto que llevarás dentro, si deseas hacerme pagar, llora, llora para inundar hasta los más profundos recuerdos, porque también sufriré, porque desde que te vi, me duelen tus ojos.
Si me encuentras con un hueco en la sien, no lo culpes a él, porque el hueco, el abismo, la herida, soy yo. Me voy, no porque el reloj me llama, él no, sino el monstruo infame que nunca se cura y siempre sucede, el tiempo.

Recuerda, el sol se repite para que nunca lo olvides, y aunque no te pese la espalda, en ti dejo todo lo que soy, Adiós.


Levi Velázquez
@littlepoemas
http://littlepoemas.wordpress.com/

Amor matemático

Tu amor es como un número,
que se suma con las caricias,
que se resta con la ansiedad,
que se multiplica con el deseo,
que se excita cuando te rodeo.
Eres el resultado de la felicidad:
Las satisfacciones y las codicias.

Tu virtud de mujer amante
se deriva del cariño inmenso,
das el cien por ciento de ti.
das el doble de lo necesario.
das amor sin medida ni horario
Te vas por la tangente por mí:
La línea hacia el punto intenso.

Omer Alfcorbar