martes, 26 de junio de 2012

Penumbra

En la penumbra
se oye tu voz que calla
se oye tu sombra

Yo no te veo
sólo repito cosas
que alguien me cuenta

Yo no te siento
sólo cierro los ojos
y te imagino

Vos estás lejos
nunca sabrás que sigo
latiendo fuerte

Vos estás ciego
sólo mirás los ecos
de un sueño viejo

Cae la tarde
alguien dibuja espinas
entre mis letras

En la penumbra
todo parece quieto
todo se mueve

El Viaje de Dorita

Me envolvió el viento y me elevo, disfrute de la altura, vi mi casa hecha pedazos dando vueltas y la sección de tierra donde momentos antes estuve, sostengo a Totò con todas mis fuerzas el es muy importante para mí, nunca me separaré de él.
Todo el mundo sabe la versión que hice correr, y es que la culpa lo tuvo Totò al escapar y hacer que le persiguiera, a estas alturas no me importa la censura y he de confesar, que el ya rascaba para abrir la puerta del refugio antes de que estuviera cerca el huracán, fui yo quien lo tome en mis brazos con todas mis fuerzas y me metí al huracán, que por cierto no me dejo muy lejos de casa, un par de millas a lo más día y medio a pie, pero fui yo quien decidió darle la espalda a Kansas y tomar esa trocha de camino amarillo que me llevaría al otro lado del mundo.
Hoy me invade un recuerdo, muchas imágenes que cada día son borrosas, mi mente lerda las olvida, sé ahora mi vida es sórdida, quien soy, en donde estoy. Que puedo esperar de mí si me sentí reina con compañías deplorables, un espantapájaros que quiere un corazón, un león que quiere ser valiente, una hojalata que quiere ser hombre, todos ellos entes fuera de la realidad anhelando cosas con las que siempre nacieron, enredando las ideas y moldeándolo para poder dar rienda suelta a su autocompasión sin fin, esta fue mi compañía y hoy vivo una vida insulsa a causa de juicio zaino.
¿Totò donde estas? por qué te deje marchar si hoy recuerdo eras lo más importante, sé que solo es un chispazo de lucidez lo que tengo en este momento lucidez intermitente que casi nunca me visita y por lo mismo quise plasmarlo en este momento, porque de un momento a otro regresara como hasta ahora esa parte porfiada que me hace seguir adelante errando cada paso, aunque la muy maldita me abandona en las noches y me quedo sin esa parte porfiada y sin lucidez, entonces me doblo y me horadan los recuerdos de esa vida que tenía, el impacto de mis malas decisiones me aplasta y tiemblo de miedo sin voluntad para regresar, sé que aun hay familia y amigos pero mi volición me abandona apenas ronda en mi cabeza el regresar.
Creí en la bruja inocentemente, busque la contra parte, me invente unas zapatillas mágicas. Hoy sí que estoy lejos de casa. He perdido a Totò. No sé el camino de vuelta. ¿algún día volveré a Kansas?.

-.-

Víctor Basilio Hernandez
@_sietesoles

Mundos

Mon tout dans ce monde
Palabras de otro idioma, de otro siglo,
de otro amor: aceptarlas
para poder decir cómo te quiero,
lo que eres para mí.
Exactamente eso: mi todo en este mundo.
(Juan Antonio González)

-.-

Sé que tendremos días que no merecerán poemas,
y que a veces los sueños se nos caerán encima.
Pero intentamos, entre luces y sombras,
lograr que este acto de fe tenga plusvalía;
porque no hay historia que se escriba con las manos trémulas,
y el miedo es un pésimo narrador;
porque vivir añorando no incendiaba la cama,
y la paz de mis respuestas no tendría tu voz.

Cóncavo. Convexo. Un sueño y un presagio.
Tu furia en mis caderas.
Mi forma en tus pupilas.

Hombre y mujer.

Voy a calmarte la ausencia de dudas.
Vas a colmarme esta urgencia de vos.
Inventáme un silencio donde se esconda mi nombre.
Cantáme hasta que duerma confiada.
Y repetí sin cansarte eso que decís cuando me sentís sangrar:
todos hemos sentido miedo.
Para seguir construyendo esta fe impaciente.
Sin tabúes, ni banderas.
Sin alquimia, ni Dios.

Dos. Sin disfraz, ni destino.
Dos. Cualquier tarde de sol.
En todos los hombres y todas las mujeres:
un hombre, una mujer.
Vos y yo.

-.-

Silvana J.
@Evaysol

El ojo de la luna

Esta noche estás conmigo y te cuido.
No me importa lo que digan las distancias.

Tristeza

La tristeza deja su huella
en donde menos la miran.
Se mete detrás de las nostalgias,
se acuna en los mismos miedos.
Y después se va, como un aguacero.

Necesito

Necesito verte
Necesito tocarte
Necesito sentir tus manos
Y abrazarte.

Necesito que me quieras,
Necesito quererte
Y es porque te quiero tanto, amor,
Que no quiero verte.

-.-

Ceci Villasana
@Cevillasa

Calla



Un Avión de Papel

Me empezaba a enamorar de su voz en mi nombre, de su personaje en mi historia. Tomé una hoja de papel y empecé a escribir aquello que nos hacía envejecer ante el reloj, como una cenicienta. Le di forma de artilugios a esas pausas que el tiempo no sabe escribir, nos di el saber de un café que humea aunque no esté caliente.
Escribí tus mitos con mis huellas, perfumé todos tus regresos con mis interminables quizás, para todas estas odiseas no necesité mayor instrumento que un lápiz. Escribí como si solo estuviese hablando del mundo que no nos cabe en los ojos, del mundo que no conoce el corazón, del mundo que duerme en una voz que habla para perfumar el silencio, del mundo que escoge amanecer en nuestras ventanas.
Quise hablar de este lado del mundo que tú y yo conocemos de memoria, por tantas veces que quisimos tratar de dibujar la distancia en nuestros besos de aire, destinados a morir en el viento que trae las cenizas de un amor que envejece con la distancia.
Tomé el papel, y como no quería ser yo la que te indicara que entre nosotros no había nada más que escribir, hice un maravilloso avión. Lo eché a volar en un cielo desgastado y sin imaginación. Espero que cuando alguien nos encuentre, ya no seamos personas que se aman entre distancias, sino títeres de una estupenda imaginación ajena. Quiero que alguien nos haga renacer como personajes de papel que vivirán en el recuerdo de alguien que solo conocerá nuestroz nombres, no la leyenda de nuestra distancia, y que ese alguien se atreva a continuar la historia que nosotros hemos decidido olvidar en un punto final.
Espero que nos encuentre alguien que no arrugue el mundo que se escribe entre estas cenizas de árbol, que llamamos lápiz.
Espero que nos encuentre alguien que nos conserve en su imaginación como dos personajes que se han de encontrar en historias venideras, en miradas con tinta de futuro.
Espero que nos encuentre alguien que aprecie el sacrificio de dejarnos ser tan solo un nombre, pegado al papel que vuela sin destino en un cielo que sabe de direcciones pero que termina dejando todo en el mismo lugar.

-.-

Violeta Quintero
@ultravioleeta

Arcoiris al final de la vista

ya nadie busca el arcoiris al final de la nube,
ya nadie busca la nube al final del cielo,
ya nadie busca el cielo al final de la vista

Gritos

Nadie te va a susurrar porquerías como yo
ni te va a acariciar el pelo y el cielo
en un solo ademán de pétalo y flor.
Nadie te va a regalar su luna y su ternura
ni te va a robar tu risa de chico
ni te comprará mi dolor.
Nadie va a saber jamás de algunas noches
que hicimos el amor sin tocarnos
tomando algún café, mirándonos.
Nadie te va a jurar un te quiero
ni te va a acariciar sin los dedos
en silencio o a gritos, como lo hice yo
No te van a besar tan despacio
Ni a morderte la espalda
Ni a pedirte más.
Y es rabia, lo sé
Y te miento y lo sé
Pero prefiero pensar
que es tan cierto
que nadie va borrar esta hoja
ni contará otra vez la historia
si prefiero pensar que no fue.

Innato

Un sentir yace quiescente,
ofuscado entre la bruma
Es un fantasma durmiente,
escondido entre la pluma.

Fue engendrado en las cenizas
de un latir petrificado
Producto de las palizas
de una vida de pecado.

Es un palpitar innato,
sobreviviente de guerra
Cómplice de asesinato,
ahogado entre la tierra.

Quema chasquidos de pólvora,
arde entre lluvia de azufre
Rompe a su paso y devora
todo insensato que sufre.

Es innato si se intuye,
si hace eco entre las pisadas.
Si hace ruido y siempre fluye,
cicatriza en las cortadas.

-.-

Miguel Marcell Guzmán Cortés
@Mars_Galaxy

Mis manos

Con mis propias manos Descubrí mi rostro y mi cuerpo Dentro del vientre de mi madre. Con esas mismas manos Construyo formas hermosas, A veces no tanto. Con esas manos Ahora mas grandes Mas sabias y a veces mas tercas En fin… mas viejas Elaboro artefactos, Juego cartas con mis amigos, Dibujo soñando a Mexico Y hasta tejo figuras con mi madre, En la mañana mis manos preparan Unos deliciosos huevos con tomate En la tarde Encadenadas voluntariamente A un mouse Dibujan bellas flores Para alguna empresa Y en la noche, Estas mismas manos Acarician la piel temprana de mis hijos Antes de conquistar desnuda La de la mujer que amo. Todo sucede en una sola jornada Y hasta se toman tiempo Estas manos Para escribir tranquilas estas letras. Giovanny Cortés

martes, 19 de junio de 2012

Ganadores del concurso #RefránConFábula

Aquí los participantes del 10º concurso de Con Fábula: #RefránConFábula


Los ganadores son:

En primer puesto: @TuAjenaLocura


En segundo puesto: @Recienmentero


En tercer lugar: @TuAjenaLocura


Echando raíces

Nadia Lizette, 2011.

Yo mismo


Te sigo buscando. Me sigo perdiendo. 

Tango



Esos tangos dicen tantas cosas.

...

No hay peor tango que el que da un traspié.

...


Tango toda la vida.


...


Tú tan bandoneón y yo tan guitarra.


...


Si la vida te da tangos, baila.


...


Tango que tocarte.

...


Tango que no es visto, no es baila'o.




Eres

De todos mis males, eres el menos.
De todos mis nunca, eres el de siempre.
De todos mis suspiros, eres el aire.
De todos mis tropiezos, eres la piedra.
De toda mi piel, eres el dueño.
De todos mis pasos, eres la huella.
De todos mis anhelos, eres la inspiración.
De todas mis tintas, eres la indeleble.
De todas mis ganas, eres la más persistente.

Selenographia

En las notas perdidas que hiciera Johannes Hevelius para su Selenographia, sive Lunae descriptio, se dice que añadió marcas poéticas que ya prefiguraban la nomenclatura que se le da a la geografía lunar. Dichas marcas, hoy perdidas, pasaron de boca en boca en la familia de uno de sus alumnos, hasta que la familia tuvo que dejar Danzig (hoy Gdansk), donde el astrónomo nació y murió en el siglo XVII, cuando las tropas soviéticas destrozaron la ciudad tras la Segunda Guerra Mundial. La fidelidad de las notas, así como su origen, es cuestionable, dado que no quedan registros físicos de que Hevelius, efectivamente, las escribiera alguna vez. Además, el traqueteo del latín al alemán moderno, al inglés, al español, seguramente han lastimado su sentido originario, y puede que ni siquiera sean, de cierto, las ideas originales nacidas de la pluma del científico polaco.

Lacus Somniorum: imaginar un futuro posible, todavía invisible.
En el árbol muerto del invierno habita la esperanza: el sueño imposible de sus flores y sus frutos. Así, soñar despiertos es el ritmo creador de la vida.

Mare Frigoris: la muerte por la muerte misma.
La poesía del último aliento, el rapto de la agonía. La lucha del día y la noche; la incapacidad de dejar ir, de soltar(se).

Oceanus Procellarum: odio, desengaño, decepción.
Querer lo que se quiere y no lo que se puede. Condenar a toda la humanidad por lo que un solo hombre ha cometido.

Mare Serenitatis: las segundas oportunidades.
Cada día es una oportunidad de recomenzar, de reinventarse, de resurgir. Amanecer para reinventarse, no para repetirse.

Mare Imbrium: renovación.
Mudar de piel, cambiar de ser de tanto en tanto. La lluvia refrescante que se lleva lo viejo con ella y da paso a lo mejor.

Mare Tranquilitatis: el auto engaño, la mala fe.
La duda mata; la ignorancia deja vivir. Y siempre le vemos la misma cara a la Luna.

Sinus Aestum: cambio, vaivén, transformación.
Ninguna ola es igual a la anterior, y aun así, su monótono vaivén es un cambio estable. Sólo podemos estar seguros de que todo cambia.

Cordón de la Vereda

Caminaba cerca del cordón de la vereda, mirando hacia abajo, buscando nada, perdiendo el tiempo, buceando para dentro, calmando las ansias de cruzar la calle y volverse una cifra más en las estadísticas que recuentan los suicidios en las grandes ciudades. Cerca suyo, casi tocando sus zapatos, una vieja barría empecinada, quitándole el polvo a las baldosas lastimadas por el tiempo y el recuerdo; las viejas que barren nunca explican por qué esa cara de hastío, de otra vez sopa, de domingo nublado, sólo se calzan el vestido más triste y empuñan la escoba como un fusil, y sólo te miran como si estuvieras tan lejos que no pudieran ver claramente tus facciones.
Un poco más allá, dos perros jugaban a enamorarse, pero era una de esas relaciones free, sin compromisos, a tono con la época y la histeria citadina; se mordisqueaban un poco, se alejaban después, se tocaban de nuevo, se volvían a ir, y en sus ojos excitados ni un dejo de “te extraño” y en sus lenguas babeantes ni un poquito así de “nunca te olvidé”.
Augusto metió los pies en el charco sucio y sonrió de costado. El agua barrosa le salpicó hasta el dobladillo del prolijo pantalón pinzado negro, y la vieja barredora lo miró casi con asco, con esa pena ajena que uno siente por los gatos lastimados y los chicos de la calle: pena elemental para el dolor que no nos toca del todo. Él le devolvió la mirada desafiante, y la vieja sacudió la escoba y se metió para adentro. Había recuperado su mirada infantil, su poco miedo a los pruritos, su falta de vértigo, y pensaba disfrutarlo como se merecía: pateando tachos de basura y metiendo los lustrados zapatos de yuppie en ascenso, en el medio del agua podrida de las calles de su barrio.
Había que despertar del todo, y tal vez por eso se quitó la corbata y la tiró hacia donde jugaban los cachorros su touch n’ go canino, y se quedó mirando como el que parecía bulldog la hacía hilachas contra el cemento. Su corbata: símbolo y bastión del disfraz de ganador, se convertía lentamente en un trapo, en un pedacito de tela y le causó gracia pensar en los 1200 dólares que alguna vez había gastado en ella.
Eso era todo, la corbata siempre había sido un pedacito de tela; seda italiana, sí, pero un pedacito de tela al fin de cuentas; ¿cómo alguien puede pagar por algo así, más de lo que le pagan a un jubilado?. Miró a los perros hacerla mierda y se entretuvo imaginando qué pensaría su jefe, qué le diría su madre, qué preguntaría su novia, si supieran lo que estaba haciendo en ese instante. Perros touch n’ go y preguntas imaginarias.
–Definitivamente estás loco muchacho, tenés todo para llegar lejos y estás ahí, buscando la derrota como si te gustara–diría Samuel Jobs, el vicepresidente en jefe de la corporación de nombre conocido y protegido por las leyes de copyright más estrictas; se serviría un whisky con dos cubitos de hielo (only two, always), encendería un habano (cubano, of course) y se tiraría en el sillón masajeador que mandó traer de los States, porque un político amigo le recomendó tratar bien las cervicales. Augusto se imaginó también la sonrisa bonachona, de cura campestre, bamboleándose por el lento contoneo del sillón masturbativo exclusivo para altos ejecutivos.
–Tomáte vacaciones, si eso es lo que andás necesitando, pibe, pero volvé pronto ¿sabés?, porque una vez que te vas, y cerrás la puerta, no te la abren nunca más. ¿Cómo podría explicarle a Mr. Jobs que su teoría sobre los paraísos corporativos lo tenía muy sin cuidado?. Nada menos aceptable que cerrar la puerta para Mr. Jobs, pero qué si además uno le escupía la cara o le plantaba un puñetazo en pleno rostro?, qué entonces si uno le confesaba lo poco que le importaban esos relatos pormenorizados sobre partidos de tenis ganados y perdidos por poco?, y las fiestitas en el country de no sé quién cogiéndose a no sé quién.
Augusto pensaba y la sonrisa cada vez se le hacía más grande.
Los perros hacían ruidos de perros, y él se acordó de aquella canción de Páez “tango, sexo, sexo y amor, tanto tango, tanto dolor, mi vida gira en contradicción...” y la tarareó suave para no interrumpir la pasión canina de jugar a destrozarle su bastión yuppie. Le agradó la sensación del sol pegándole en la cara y se dejó acariciar un rato por la tibieza. Hacía tanto que nadie le acariciaba la espalda; tanto, que pensarlo dolía.
Caricias, eso había que recuperarlo también; manos con pasión adolescente, besos en la frente, de pelos revueltos después del amor, de te quiero mucho y no me cuesta decirlo. Pensó en Carol y en su afectada voz nasal, discutiendo a través del celular con navegador de Internet incorporado, cuántos invitados para la próxima party en The Barbarians (neón, más neón, más vidrios
esmerilados, más neón, art decó, art noveau, todo mezclado, muy de moda muy, lo más parecido a un descenso a los infiernos en 20 minutos y sin escalas), cuántas promotoras para el evento de la productora de cine, cuántos chicos para la publicidad de pañales; cuántas veces le hubiera pegado hasta dejarla sin sentido, para hacerla reaccionar, para decirle “hola, estoy acá, te extraño mucho”.
Pensó en ella y se imaginó la pregunta –¿Me querés decir que te pasa Agus? ¿me podés explicar que fuckin’ shit te pasa Agus?– mirada de no te entiendo y nunca podría entenderte, y mientras tanto con la mano derecha el celular contra la oreja, y cuántos sillones para el living del piso en Libertador, cuántos custodios para el barrio cerrado, cuántas modelos vip para el cóctel de mañana... Se pasó la mano por la frente y la notó sudada. El sol, supuso. Ya no estaba acostumbrado al sol en la cara, a esa caricia en la espalda, a mirar la tarde sin hacer nada.
Se sentó en el cordón de la vereda y la primer carcajada brotó como si nada, y después no pudo parar de reír, y para cuando las risas se habían transformado en lágrimas se dio cuenta que no había marcha atrás, y se asustó un poco.

Abre

se abre y grazna la tarde
el bronce tigre de la tarde
que nos traga

trepa
aprieta
y nos troncha la tripa
la tortura y la traga
nos traga

se está triste esta tarde
y en trozos se está

se está estorbo
y trapo

y es tanto el gris
tanto
y tan prisión tan
graso tan
tortuga

se está entonces
tan en una trampa
tan abrochados a la tierra
tan agrietados
que cómo quisiéramos
en un suspiro
la brisa
para tripularla
para irnos
y dejarnos de brotar
y de primaveras

nosotros nunca quisimos
llegar a flores
a jardín

nosotros
lo que queríamos
eran los peligros de la lombriz
de la golondrina
del perrito

queríamos el trabajo del granizo
la tormenta
y su negrura

que se acabe
de una vez
esta torpeza de gardenia
de trigo

que se acabe

eso nos urge


-.-

Diego Villaseñor
@boca_de_lobo

Coartada

Las horas no pasan.
Los domingos nunca se pasan,
se quedan agrietados en los pies
o se pegan como billetes falsos.
Tengo ganas de verte,
no sé por qué dije a las siete
te quiero desde las seis.
Ya hice un torniquete con las dudas
y ahora la vena sangra,
no tiene por qué doler.
Me estás jodiendo.
Estás haciendo que te extrañe más
y yo voy hacia tu abismo obnubilada
casi presa de la soledad que derramas
casi sin querer.
Soledad,
de altillo y de noches sin luna
de veredas repletas de charcos
y sapos y ranas
y trinos de ave.
Voy hacia vos como certeza de antaño
con una marca en la frente
con mi estigma de Caín
más fulgurante que nunca.
Voy hacia vos perdiéndome en mañana.
Te abro las piernas abriendo el alma
y en mi desnudez me cubro:
esa es mi coartada.

Me hacés bien

Nos separa sólo un cristal
que de tu lado es de prosa
y de este lado es poesía.
Estás sonriendo, lo sé,
tu risa también es mía.
@mariana_aran

Se riega o no crece


Francisco Dospasos

   Francisco Dospasos nació en la segunda mitad de la década del setenta. Hoy cumpliría treinta y tantos, pero murió una tarde de abril hace tres años. Lo sobrevive un señor de pelo largo y bigotes ralos, dueño de doce inviernos y ningún verano. 
   De las causas de su muerte poco se sabe. Las conjeturas son muchas y variadas. Según a quién le preguntes murió de muerte natural o de suicidio desinteresado. Yo creo que cortó sus venas con el filo de su pasado. Aunque a veces dudo, porque era de esas personas que se quieren tanto que pueden mirarse durante horas en el espejo. Quizás se ahogó con los paisajes que nunca había deseado. Quizás murió de soledad, rodeado de todas las personas que lo habían olvidado. 
   Sé que estaba escribiendo un cuento cuando murió, el mismo cuento que comenzó antes de su nacimiento y que nos sigue contando. También sé que no se fue, que esa es la historia que les cuentan a sus hijos cuando preguntan por el padre. Sé que un día dirá a esos niños ya convertidos en hombres “No me fui, miraba por la ventana los ojos de un poema. No me di cuenta y me quedé mucho tiempo callado”. También sé que los niños van a entenderlo, porque, me repito, no se fue. Es que nunca nos vamos, si somos las huellas azules que dejaron unos pies descalzos y cansados. 


Rubén Ochoa

Lobos y Corderos

Hay lobos que cazan por naturaleza y corderos que se dejan atrapar por hábito, pero también hay corderos que cazan lobos por deporte.

Te pienso en letras

He vuelto a caer en el vicio de las letras,
pero con tantas emociones, ¡cómo evitarlo!,
negarlo hace incluso mas daño,
tratar de no pensar solo enloquece más
así que por hoy estas palabras van para ti,
nacidas de las conversaciones que
lograron poner una sonrisa en mi
y de esas veces en las que
una muestra de cariño quise darte,
pero a fuerza de costumbre logré
detenerme a tiempo,
a tiempo de que no lo notaras
y a tiempo de que yo lo lamentara,
pero mas que nada regreso al papel
porque es la única manera de expresarme que sé.

Camille
@Proud_Hika

Huellas


Tan grandes como quieras, tan fuertes, tan tenues o imborrables, Tú decides cuales son las huellas que vas dejando. Como quieres que te vean tuas amigos, compañeros, hermanos, tus hijos, tus amores. Tus huellas que pueden ser seguidas o borradas. Tú decides.

Kerouac se emborracha de amor...

Te conocí en Durango, Tristessa, triste Teresa.
Una cantina en el desierto, una máquina de escribir
y mis bolsillos repletos de anfetaminas.
El color de tu piel no lo había visto nunca yo,
nacido en la Canadá francesa.
Se la chupabas a los gringos barrigudos y colorados
por un sol que no admitían sus genes europeos,
obligados al sombrío surco de una luz siempre oblicua.
Tenía tu boca el rictus de la muñeca hinchable sin aire,
tus dormilones ojos miraban hacia abajo en busca
de un lucero perdido entre basura y lodo, tus manos
eran líneas de ala de mosca volando sin rumbo,
picaduras de avispa tatuaban las venas de tus brazos.
Te conocí en Durango, Tristessa, dulce Teresa.
Y ahora es cuando Dylan hace la canción...


Susi Underground
@SusiUnderground
http://susi-underground.blogspot.com/

No eres tú

No es tu piel, no son tus besos, no es tu mirada la que cautivo me deja, ni tus gemidos, ni tus caricias, ni tu voz, ni tu aliento colisionando en mi cara, ni tus uñas rasgando mi espalda.

No son tus ganas, no son tus deseos, ni tus lágrimas, ni tus piernas abrazándome, ni tus labios humedeciendo mi entrepierna.

No es tu calor, ni tu sudor recorriendo mi piel; no es la química que nos unía, ni la pasión que nuestros cuerpos encendía.

No es nada parecido a lo nuestro, no se asemeja, ni se puede comparar, porque no somos tú y yo; no eres tú a quien abrazo, a quien beso; no te acaricio, ni estrujo en mis brazos, no te miro, no te siento, no te sé… No te amo.

No es tu piel, ni tu mirada… No son tus besos, ni tus gemidos.

No eres tú.

Joel Estrada Nava
@JenEnav
http://jenenav.tumblr.com/

Que dice la mirada?

Le asusta mi mirada triste, porque asume que algo esta haciendo mal. Se pregunta a que se debe esa mirada. Y no le gusta

Un Camino


Sé que a veces suelo pasarme de romántico y soñador.

Que escribo mucho sin llegar a decir nada.
Sé que se necesitan más acciones que simples sueños vagos.
Que quieres una realidad completa, en lugar de esta que está a medias o que ni siquiera está.
Que algunas veces puedes pensar que no pongo atención a algunas indirectas.
Sé que puede llegar a ser cansada y aburrida la espera, o quizás ya lo es.
Sé que a veces suelo preguntar mucho sin dar una respuesta.
Pero tienes saber que esto que siento supera cualquier cosa.
Cualquier tiempo en espera, cualquier duda, o cualquier distancia.
Sé que a veces suelo escribir mucho sin llegar a decir nada.
Que puede ser cansado el camino no teniendo un rumbo fijo y gastando los pasos.
Pero tenemos que saber que esto que sentimos supera cualquier cosa, y que al final, valdrá la pena tanto caminar.

Alejandro Ruiz
@noandesconadie

Vuelve

Deberías volver porque todo todo lo que construiste lo absorbió el cimiento.

Deberías volver ya que el silencio mudó su andar y calló al abismo.

Deberías volver con una interminable lujuria y saciar con tus labios mis voz.

Deberías volver porque el olvido reiterado no es más que una ilusión.

Deberías volver y escuchar mi corazón cuando calla la ausencia.

Deberías volver a construir lo que el viento soñó deshacer.

Deberías volver porque los años están perdiendo su virginidad.

Deberías volver y usar las hojas secas como páginas para nuestra historia.

Deberías volver para darle un adiós a un vil pesar.

Deberías volver y secar un manantial de llanto y humedecerlo con espumarajo.

Deberías volver y encender la luz que quedó dentro de la despedida.

Deberías volver porque la vida es una fiesta y mi corazón un velatorio.

Deberías volver hoy y deshojar el ayer para vivir el mañana.

Deberías volver porque contigo hay un conmigo, hay un nosotros; hay vida.

Regresa a mí.

Roberto Becerra
@OscuroPesar

Cielo de ramas y hojas


Ana R.

Él sabe



Quedarme guardada en el silencio de tu piel callada. 
Así dormida, solo despertando despacio entre tus poros al tacto.

Así en tus manos despertando lentamente entre tus dedos, los poros de una piel que te lleva mucho tiempo esperando.

Así aparte tu arte de llevarme al azul de las palabras que nos envuelven el alma.
así tus manos que acarician como suave terciopelo los ojos con la mirada de los tuyos.

Así te arraigo aunque no quiero, porque te cuelas hondo suspiro que me lleva a guardarte en silencio.

Así quedito llueves mis poros con escaleras de frases hermosas que me llevan de la mano a leerte el corazón de una luna.

Así poco y suficiente para llenar un pequeño espacio que tú vuelves enorme con tus ojos detallando nuestro paisaje.

Así entre café en una tarde de lluvía con la tonada de una guitarra que acompaña de coro el sonido del viento y el crujir de los árboles.

Así en el porche con el viejo sofá de la entrada que muestra lo ancho de la pintura que nos aguarda mirarla.

Y yo en tu pecho tararendo lo que sacan tus dedos de una vieja guitarra intentando llenar mis oidos de lo que escribe tu alma.

Amaneciendo mientras gotas de rocío llegan a llenarnos del olor de una mañana que se despierta a nuestros ojos con tintes de abrazo.

Sí, él sabe, porque el color que toman las letras, llevan el suyo. 
Minúsculas palabras que van abrazadas caminando en armonía.

Él me llevó a su color cuando no deseé mirar sol alguno, que me llovieran las lunas cuando no encontraba consuelo.

En azul me pintó las palabras, suave color de alma que me hizo tocar la suya encontrando la mía, guardada en luna llorando cascada.

En sepia me pinto un paisaje, mientras se enamoró del blanco y negro de los míos. 
No usamos los colores, los guardamos al silencio de las sonrisas y rubores,
en las palabras tan llenas de luz que iban armando escaleras hasta el cielo
donde una tarde cotidiana, el viento nos trajo y nunca más nos soltó.


Silvia Carbonell L.



martes, 12 de junio de 2012

Remar o no remar







Hay que prepararse para remar a contracorriente, pero también hay que aprender a disfrutar del cauce de las aguas.

Imaginé



 Imaginé que eras la roca que se agita erosionada. Que mi boca es un golpe de agua. Que mis manos contienen tu atardecer. Y que sucedes.
@Elecktrapink

Cenizas

Sembré cenizas en mi patio y creció un árbol de pasado. A veces caen los recuerdos, cuando están maduros.

Cúlmen



Desear, soñar, buscar, la máxima vivencia o experiencia de mi vida.
Es así como pasan los días, meses, años y años.
¡Qué ilusa!
Hoy me doy cuenta que desde el primer día de mi vida alcancé el punto más alto.
Le llamo MAMÁ, ¿O puede haber algo más fuerte?


Mariela Villalvazo.
@cafecalientito

El otoño, las mareas y mi té con canela

Juegan esta madrugada
la cuchara y mi té con canela
me detengo a mirar la taza
el girar de las mareas...
despierta el frío una vez más
con mi desvelo casi corriente
los silencios de mi casa...se parecen a mí
verdaderos porque duelen.

Un otoño hecho invierno
cuatro de Junio a quien te pareces?
te ví en los ojos de un adolescente
que pretendía una sonrisa mía
sólo, para sentirse alegre

Te ví y no me animaba a verte
cuatro de Junio a quien te pareces?
pretendías un beso sin pedirlo
porque tu niñez estaba al filo de la muerte
jugábamos una amistad verdadera
o no nos dimos cuenta?
claro está, que por tontos y cobardes.

cuatro de Junio a quien te pareces?
volviste a mí como obligación del destino
diez otoños más tarde...
con los mismos ojos, dulce miel
tan iguales a los mios
quebranto del silencio!
una verdadera tempestad de versos
que andaban escondidos.

cuatro de Junio a quien te pareces?
llegaste al fin como un suspiro
imponente, furioso...
desafiando aquellos caminos esquivos
el ángel que nos vió, aún sorprendido
siendo testigo!
subió a los cielos con sus piruetas
sin poder creer, como podía ser pecado?
aquel beso tan bonito!
tus labios frustrados...
encontrando lo perfecto y genuino
tus labios y mis labios
pasión que tus versos no habían escrito
tus labios y mis labios
melosos, perpetuos...
se conocían desde siempre
solo les faltaba lo efímero
algo tan simple y verdadero como un beso bonito.

cuatro de Junio a quien te pareces?
vienes y vas como las mareas
de mi taza de té con canela
yo hubiera sido aquel pájaro
como cuenta la leyenda
hubiese elevado mi canto
y clavarme en la espina que más hiera
porque amarte así siempre valió la pena.


Tati
@m_maraia
http://matildeyelmago.blogspot.com

El hombre de los ojos tristes

Lo puedes reconocer, el hombre de andar distraído, atraviesa las calles con pasos sin rumbo, acostumbrado a una convivencia rutinaria con un par de mujeres a quien nadie invita a su vida: Amargura y Soledad.

Las compañeras del naufragio, el momento elegido para ocultar todo atisbo de poseer un alma. El tesoro oculto detrás de una mirada.

Si. Es el hombre de ojos tristes.

En sus bolsillos siempre guarda un pequeño corazón, rojo intenso, el que pule cada noche, hasta el momento en que decida correr el riesgo de entregarlo a Ella, la mujer con quien sueña…

El hombre de ojos tristes

Entre sus letras oculta un ¿Dónde estás?

En cada noche sueña con todas esas locuras que guarda para vivirlas con una mujer de ojos grandes y el secreto de la Eternidad en sus labios

El hombre de ojos tristes se descubre con una sonrisa, al sentir las caricias de una musa sin rostro, de un amor sin nombre….de un alma gemela con fuego en el corazón…

El hombre de los ojos tristes escucha de nuevo los susurros de su alma:

“Ella existe”

Por fin, un brillo ilumina su mirada.

Fernanda Acosta
@MrShazan
http://sincroniasyletras.tumblr.com/

Su ombligo

Llegar a su ombligo, hacerme el inquilino donde aquel mar poroso rodea esa isla hueca. Un espiral donde me hago diminuto y me siento a orillas del oleaje donde su nombre, su casa y mis calles se confunden, se funden en el camino curvo que desciende y me eleva. Su caracol de zona media, su medio ido donde me quedo siempre, tú, nombre de lo que se enraíza y libre encierro, planeas en lo que callas siendo el más violento silencio de los rincones cuando soy apenas una esquina; porque todo lo que de ti quiero está en la noche y la noche lo es todo.

Alexander Gnomo
@Ggnolex
http://gnozareno.blogspot.com/

La sal


La sal roba sabor,
la sed se da, mar ama, lo sé.
La salé, la sed no decides, eso lo sé.

Ola relato total era,
llenó cada mar a mí rareza fiel.
Sé, así rímalas.

A la sal acá mírala.
Sal, allá con ese son úneme.
Todo tan ella, dona eco al río, es ola, lo sé.

La sal ama a la sal, a la mar ámala.
Ama, es arena musa y la sala.
Era paisaje, tócalo, eso lo sé, Sol, es raro llorar.

Ola arte leyó:
“Ese mar amé, se oye letra al orar o llorar.
Sé, lo sé, sólo sé.”

Ola coteja sí aparea la sal y a su manera se ama a la mar, ámala.
La sala, ama.
La sal es ola, lo sé, oírla.

Océano da, llena todo.
Temen unos,
ese no calla, la sala.

Rima calas a la sal, a mí risa es.
Leí, faz era rimar,
amada con ella relato total era, lo es o lo sé.

Se dice donde sale la sal.
Es ola, mar ama desde sal, roba sabor la sal.
La sal.

Pepe Aguilar Alcántara
@PepeAA

G.



     Cuando vi la foto en el diario me quedé sin aliento. ¿Era él? ¿Eran sus restos? ¿Eran sus ojos sin la mirada perdida? ¿Eran sus miembros sin el andar en el que me reconocía? Si pudiera ver su espalda. Si pudiera reconocer la infame manzana estaría seguro. Así sabría qué fue de G., y de nuestras idas y venidas. 


 Foto: “Carroña” por  Alejandro Burgos
 Texto: Rubén Ochoa


Sólo quedan (recuerda)


Del frío y otros disfraces que usa la ausencia
Del grito que nadie escucha cuando cae una hoja muerta
Del sabor de un porqué golpeando la puerta
Del dolor de un tal vez que murió de impaciencia
De las mil y una palabras que son poco más que arena
Del niño que murió ahogado en su sed de poeta
Y Del color de los ojos que ya no te nombran, solo quedan
Las cenizas y una que otra palabra sincera.


Rubén Ochoa



Mis ojos

Te gustan mis ojos,  porque sabes que se llenan de un brillo indescriptible en tu presencia.


@AngieBel_lo

barquito

sos el barquito de papel que desafía la tempestad.
 
sos.

El amor es cruel

Braceros somos

Braceros, San Francisco, 1950.
El segundo de derecha a izquierda, mi abuelo Manuel.

Si pudiera

Si pudiera
dormiría sobre tu pecho,
al arrullo de tus latidos.
Cerraría los ojos
en la confianza de que
al abrirlos por la mañana,
encontraría los tuyos.
Dejaría que el sueño
llegara lentamente,
mientras saboreo
el aroma de tu piel.
Sentiría mi cuerpo
relajarse poco a poco,
sintiéndome segura
cerca de tu calidez.
Me entregaría al sueño
sabiendo que ahí
también nos encontraremos.
Descansaría mis manos aguerridas
sobre tu piel serena,
dejando aparte
las batallas perdidas.
Si pudiera dormiría.
Pero no puedo.

Sueños vivos

El sueño que mejor se cumple, es el que menos se sueña y más se vive.

Río de Janeiro con tormenta

Diario de viaje:
Es extraño ver playa de Ipanema tan solitaria en la mañana. Cae una lluvia tropical y yo escucho en silencio romper las olas desde el balcón. Estoy de viaje, recién amanece y ya me siento anónima en el paisaje. Tal vez porque si no es mi suelo, el cielo siempre me parece ajeno. Tal vez porque si no es mi tierra, me siento que del todo no soy yo.

Deberías probar

Deberías probar una vida
que sea tan tuya,
que te incluya
sin excluirme a mí.

Deberías probar un te quiero
que al ser pronunciado
no sientas que te ate
ni me anude a mí.

Deberías probar con un sueño
que sea tan nuestro,
que no se divida
con un despertar.

Deberías dejar de cuidarme,
si el modo que usas
lastima más hondo
porque no es amar.

La Excusa

Esa noche prendí un cigarrillo mientras tomaba el último café. Miré la hoja en blanco y como siempre pensé: “No se te ocurre nada”, y volví a sentir la punzada en el pánico de escritor. Es que no escribía, y no escribía hacía rato ya; dos meses, seguramente. El aguijón del miedo me hacía sudar los dedos al pararme frente a la hoja, una y otra vez. Si no volvía a escribir, parecía el temor más grande. Si ya no sabía qué escribir, era el terror real. Pasaban los minutos y nada, blanco, cero, ninguna esperanza. Entonces sucedió ESO. Vi letras en la hoja sin haber tecleado ni una. Leí un texto que se armaba frente a mis ojos y no era mío. Pero estaba solamente yo frente a la hoja. El relato era bueno, me costaba admitirlo, pero lo firmé. Nunca confesé el plagio, porque desconozco al autor real.

-.-

Nota: Dedicado a todos los anónimos que toman como propias las letras ajenas. En twitter, en facebook, en un blog, una revista y en la vida.

La puerta misteriosa


Ana R.


Descripción de un alma desnuda


Cuando se escribe, el alma expone demasiado.. No puedes evitar entregar pedazos tuyos enterrados en las letras..
 El alma se me ha quedado vacia y el corazón seco, ahora viven en las letras q escribo…
Lejos de mi cuerpo inerte q necesita un respiro… (sin embargo lejos de mi, describo..)

Soy alma errante que está y no existe a los ojos humanos,
soy alma de besos robados a la noche,
soy alma de Luna, alma cosida a mil experiencias.

Soy alma de nube,
alma de cielo y estrellas,
alma de ocaso perdido en el mar de mis suspiros lejanos.

Soy alma de noches de insomnio cansado, 
de plumas gastadas, de letras robadas,
de llantos de almohada.

Soy el alma de besos perdidos,
jamás entregados que se fueron secando.

Alma de hojas de viento que tocan las pieles,
soy alma de roca húmeda
que posan los pies descalzos oliendo a musgo mojado.

Soy alma de pensamientos profundos,
de palabras no dichas y libros empastados de sueños.
alma de los silencios que callan por amor y agonizan.

Soy alma libre que elige vivir un amor en privado,
prisionera de mis palabras guardadas,
y complice de mi piel que se eriza con su solo contacto.

Soy un alma viajera de sueños,
pintando universos y abrazando planetas.
un alma que canta al océano,
degusta su espuma, y nada en sus dudas.

Soy un alma que duerme en las pausas,
que cuenta borregos en las noches cansadas.  
un alma guardiana que acaricia en sueños,
y conforta en pesadillas. 

Un alma que guarda las memorias,
que pule los recuerdos y se viste de plata.
un alma que llegada las noches,
ahoga suspiros y bebe sus propias lágrimas.

Silvia Carbonell L.