martes, 10 de septiembre de 2013

Lo irremediable


Quisiera no vivir a tiempo,
para que tú pudieras llegar tarde;
romper mi reloj y disfrutar de la arena.
Mostrarle la lengua al que está en el espejo.

Quisiera no vivir a tiempo,
tanto quisiera.
No despertar, quisiera.
No dormir, quisiera.
Escribir, por escribir te quiero.
Quisiera nacer viejo,
para morir joven;
para crecer tranquilo,
para morir inocente…
¡Tiempo detente!
mírame a los ojos,
quédate de frente.
Ya no eres tan prudente
cuando decides pasar de lejos,
tampoco eres importante,
sigues siendo indecente
dando malos consejos.
Quisiera no olvidar,
para no estar recordando.
Quisiera no esperar,
para no seguir desesperando.



¡Es tu culpa tiempo!

Y yo así te lo reclamo.

Hasta nuestro encuentro.

Esa curvatura que tiene tu cuello, las líneas definidas de tus hombros, esa cuna que hay en tus clavículas, en este momento están siendo recorrida por mis labios.

Imagino el movimiento de tu cabeza dejándome recorrerte, dejándome ultrajar alguno de tus besos.

Tu respiración, escucho tu respiración en mi cabeza.

Las puntas de mis dedos acarician tus brazos, llegando al monte más alto de tus hombros y desato los listones de tu ropa.

Tus pechos al descubierto. Mis manos en ellos.

Tus manos toman mi rostro, tu boca me busca desesperada, tus labios se adueñan de los míos y mis manos, ahora también son tuyas.

Me confieso desesperada a hacerte el amor. Siempre que te veo deseo hacerte el amor, pero eso no es novedad, tú ya lo sabes.

Tus labios rojos.

Tu piel color de luna.

Tus manos ansiosas.

Tu boca coqueta.

Tu cuello, siempre dispuesto,

Lado derecho o izquierdo, según tú me sientas.

A veces imagino que hueles a mar, a sal.

A veces te imagino con el olor del eucalipto.

A veces, sólo te imagino desnuda.

Pero casi siempre, eres un sueño.

Algún día, mujer,  tendré la suerte de tenerte entre mis manos. Pero no te preocupes, no haré nada, quizá, sólo si tengo suerte, cumpliré algunos sueños.

Porque hasta el momento no has sido más que un momento, una fantasía hecha a la medida, una pantalla cuadrada y fría que a veces tiene movimiento.


He escrito tantas veces de ti… Pero esta es la primera vez que me leerás. La primera de muchas, espero, hasta nuestro encuentro.

@LaCkatrina

Tengo parís en los ojos

Tengo parís en los ojos y tu patria aquí en la boca.
tengo una piel que renace si son tus manos las que tocan.
Siento el color de tus besos sonrojando mis mejillas
cierro los ojos al tiempo mientras tus ojos me miran.

Tengo la dulzura en el viento, susurrándome al oído
tu voz suplicando discreta, que mis hombros le han prendido.
Siento que vuelo despacio y puedo tocar el cielo,
siento tu pecho en la espalda que va quemándose por dentro.

Tengo el cielo en los labios y tu infierno en todo el cuerpo.
Tengo en el aire tus versos y tus manos hacen el resto.
Tengo el sol en la calma y en las noches cerca tu pecho
Despierto en medio de la nada, me hace falta tu regreso.

Cargo la noche en los brazos mientras te extraño despierta,
miro vacía mi cama donde tu almohada te espera.
Tengo lujuria en la carne y tu ausencia por dentro.
Tengo lloviendo el alma y mi corazón muriendo.

Tengo mis manos vacías, se han quedado sin tu vuelo.
tengo los sueños rotos llorando mientras me duermo.


Silvia Carbonell L.



Esta es la historia de un café dibujando sus colores

¿Podemos pintar la tarde de café? -Lo traje conmigo.-
Esta es la historia de un café dibujando una charla conmigo.

¿Podemos solo por un momento
llovernos por dentro 
para evitar derramar más lágrimas del cielo?

¿Podemos cambiarle los colores a la tarde 
solo por este día 
para que ilumine las ventanas que le miran?


- Podemos y debemos, poner color a las palabras 
cuando amanecen secas y muy frías.

- Llovamos solo por dentro 
para evitar por un momento 
aplastar algunas nubes heridas.

- Pintemos de versos 
todo el cielo convexo 
para que no se marchen los poemas.

- Vistamos las alas de fonemas 
para que todo sonido 
sea interpretado por el viento.

No quiero leer grafemas 
que no dejen lugar a dudas 
la crueldad de un sentimiento.

- Podemos vestir tristezas 
de los colores más sutiles. 
Debemos iluminar sus pasos 
para que no los destiña la tarde 
con sus grises infantiles.

Podemos pintar palabras 
para vestir un sentimiento, 
pero no tenemos derecho 
a esconderlas por despecho.

Debemos cambiar la forma 
de abrazar una lectura, 
porque las palabras ignoran 
cual mano empuña la pluma.

Pintar te hace distinto 
a un verdugo de la tinta,
que mientras juega con la pluma
sus frustraciones desquita.

Perdona desde el cimiento 
la ignorancia de los hechos,
que mano que no se apiada, 
no conoce sentimientos.

Las alas no dan colores
aunque ostentes volar alto,
el color lo pinta el ave
que vuela de alma desnuda.


Silvia Carbonell L.

























A ti.



No recuerdo cuando fue la última vez que te escribí, tampoco recuerdo porque fue;
Amor, cariño, odio, decepción, quien sabe,
sólo sé que siempre encontraba motivos para hacerlo,
Es por eso que hoy me siento vacía, simplemente escribiré a un recuerdo,
Escribiré por un pasado que sigue aferrado a mis manos.
Hoy mis letras no son para ti o para mi,
son para ese nosotros que se perdió entre fotografías y cartas escondidas bajo un colchón;
¿Feliz? ¿Triste? No lo sé, simplemente es el vacío que me motiva a escribir
Es el silencio que pedía a gritos desahogarse, y aquí estoy,
Pidiéndole un minuto a la vida, un minuto para liberar presos del pasado,recuerdos les llaman.
Evoco esos sentimientos que en aquel entonces tenía,
Esos que me llevaron a mil aventuras cometiendo mil locuras,
Esos que silenciaban mi conciencia susurrando letanías que sólo nuestros cuerpos entendían.
¿Desaparecieron? Lo dudo mucho, simplemente ya no son presente,
Son pasado, son recuerdos, son sonrisas que se me escapan,
Son suspiros que me delatan, son los gritos de mi silencio.
Camille

EL BONSÁI



¿Que es el tiempo?, para algunos es un reloj sujeto a la mano, para otros es un calendario colgado a la pared de una oficina.
¿Qué es el tiempo?, el tiempo es esperar, el tiempo es un viejo con barba, el tiempo es una bomba.


¿Qué es el tiempo para mí?, el tiempo es un bonsái……….algo muy grande encerrado en un cuerpo pequeño, eso mismo, un bonsái, un árbol enano…….enjaulado en una maceta, enmarcado en un escenario chico, pero demostrando la misma belleza de cualquier otro árbol inmenso del campo…..eso es el tiempo para mí……el tiempo para mí junto a ti.


Tiempo que nos unió, pero que también nos separo, tiempo al tiempo dicen, pero nosotros sólo tenemos unas cuantas horas, si es que no se acorta antes por algo imprevisto…..antes de que pasemos a otro tema, de los miles que hay en el almacén de nuestras ideas…… amor, café, poesía, música, cultura,  sociedad, más amor, otro sorbo de café, responsabilidad, familia, vida, dale un beso al vaso que se te enfría, reuniones, amigos, amores, desencantos, decepciones, fantasías, locuras, metas, lugares, viajes, problemas, soluciones, muerte, vejez, pasado, futuro, libertad, reproches, arrepentimientos, lagrimas, muchas risas.

Todo en una maceta, en una misma mesa, un árbol enano ¿no?, unos minutos, con esfuerzo apartados de la agenda elaborada sistemáticamente……

Te miro a los ojos, y me miras a los ojos, nos escuchamos, estamos felices, los nudos en la espalda desaparecen, transformamos el mundo, le damos vuelta, lo ponemos de cabeza y después lo arreglamos, ¿será que nos gusta complicarnos la vida?, puede ser…..pero es que resulta muy hermoso hacerlo juntos que ni se siente………..

¿Qué es un bonsái?, somos tú y yo……y el tiempo nos podó las ramas, nos dejó enanos, nos encerró, pero también nos enseñó otro tipo de belleza, esa pequeña que no te deja salir de la maceta, esa que está llena de detalles, pero que de detalle en detalle se vuelve grande.

¿Qué es el tiempo?, es un amigo caprichoso, es un enemigo al acecho, es el futuro, el pasado, y el hoy.
El tiempo es mi historia, nuestra historia, esa que fuimos tejiendo de a poco, esa que nadie nos va quitar, esa que no ha terminado, pero que se interrumpe y retoma su curso el día que nos encontramos, que grita y que se calla, que empuja y se queda, que huye y que persigue, que se esconde y que busca, que va y viene.


El tiempo seguramente sea muchas más cosas, pero al final algo es seguro, el tiempo junto a ti es una sola.


Es un bonsái………….

Jonathan Sánchez

La tercera guerra mundial en mi cabeza


Entre una mezcla de incertidumbre y esperanzas inertes
me encuentro aprehendida, víctima de mi propia inestabilidad
Secuencias de eventos sorpresivos, complots fallidos
escucho el sol estrellarse ante cada deseo fugaz
Las explosiones se expanden e incrementan la frustración
no es un mes, es el tiempo que pasa y yo que no quiero esperar
No encuentro y busco repisas para encontrarte
ni estantes, ni polvo o  estelas, ni aromas ni punto final
Es la tercera guerra mundial en mi cabeza
son las ideas que no me dejan dormir y mis parpados pesan
Ideas refugiadas en muros perimetrales, caóticas
el silencio de alarmas en la noche de ataque y oquedad.


Por Gabriela Pérez

Tocata y Fuga



Tocata y Fuga.

Entre sus piernas se ahogó Sebastian Bach. 

Diego Santiago Gutiérrez Barrera.

Vértice



En ocasiones el silencio sueña que me abraza.
Un ardor estroboscópico que implosiona hacia algún color.
Hoy está espiándome desde aquella esquina.
Ahí, siempre en ese vértice.
Ambos fingimos que el otro no lo sabe.

LUIS A. RAMIREZ CONTRERAS
@larcq

martes, 27 de agosto de 2013

Medidas estándares del vacío



Profesamos bajo el altar de la fierecilla
Creo que los sueños se entretejen en las sombras.
Mientras rayábamos olvidos en los mugrientos baños del recuerdo.
Y van cayendo por su peso esas palabras.

Aquel día yo estaba en el parque, alimentando a los niños del maíz y a los pterodáctilos... mientras pensaba en ti.
Porque seguimos dentro de un mismo vientre que nos contiene.

Todo fue otra Victoria derrotada, un filme porno de los años 20 rodado para nuestras omisiones
Andamos resguardados pero sentimos el vacío.
Porque ya nadie quiere poetas en el abismo.
Habría que empezar a sentir la vida de ojos para dentro.

Medidas estándares del vacío
Como una alegoría caduca de la felicidad.
Te tengo en un altar budista (con inciensos y todo) y sobre él reside también la nada,
Me queda eso, o recorrerte el cuerpo con los labios.

En un tránsito de vacíos.
Para volver al filo de lo que fuimos.
Sombras que catalizan caramelos
Hiriendo con sus punzantes esquinas de luz.

Recuerdo cuando siempre te rogaba que leyéramos un pasaje del Libro de Arena, desnudos, y me mandabas al diablo.
Porque así como nos protegen, nos lastiman.

Quizás nunca te lo pedí, pero lo quería.
Vamos a vivirnos dentro. Para aprender a descifrar el secreto de la vida.

Quizás se lo pedí a tu sombra, a tu estantigua de arena.





Larry Cumstock - @GregorioLywer
Claudia Yenisey - @Cy___


en ese sitio

en ese sitio


donde hubo un nido de serpientes latiendo
donde fraguó el rigor de la argamasa
donde el pozo se tragó al niño y se hizo la siesta 
bajo la manta del espino en la espesura 
donde las ascuas de la fiebre se ovillaron 
donde el nudo se arrancó los ojos y los cabos
donde el cerrojo se embutió sin preámbulo 
ni coqueteo
donde pisó descalzo el silencio
donde hundió su huella el silencio
donde sembraron sus plantas los pies desnudos
del silencio

donde el silencio se parió a sí mismo
con los labios tan secos como la horca
del cordón que lo nutrió con ceniza y con el jugo
de las piedras

donde la mitad derecha del hombre partido que soy
le rebanó la garganta a la izquierda
sin perdones ni guerra ni amenazas

ahí
en ese sitio
apareció de entre la selva
agreste y desnuda tu boca
tu boca y la fauna alada de tu voz
tu voz que libó de mi nombre un día
que un día tu voz me dio un nombre
y entonces existía

tu voz pájaro de la mañana
tu voz que me dio una voz
tu voz que anidó perenne
en la mía

ahí
en ese sitio
el accidente germinal de nuestras voces
plantó su canto

y no habrá piedra
y no habrá pozo
que nos haga parte 
de lo caído

aunque de tu boca a la mía
aunque de mi boca a la tuya
aunque entre nuestras bocas
solamente quede en pie 
lo callado.
 
por diego villaseñor.
@arbolador

El alba de un sol que amaneció de medio día

La primera vez que vi sus ojos me reconocí en ellos encontrando la bienvenida.
Él parecía contestar, llevo mucho tiempo esperando por ti.
Y me miró, como si toda mi voz tuviera sentido en el recuerdo de todos sus ecos.
Sin llorar, con el puro sonreír; y desde ese momento supe que me había enamorado.

Nuestros ojos platicaron ese breve instante que nos vistió de eternos;
porque aunque corto el tiempo, su mirada se quedó clavada en todo mi rostro.
Y toqué sus manos cálidas buscando una respuesta.
Las tenía todas; las dejó en mis labios;
lo supe cuando mi corazón se despidió del pasado y se llevó sus heridas abiertas.
Todo estaba de mi parte perdonado.

Estoy narrando el alba de un sol que amaneció de medio día.

Nunca vi unos ojos tan sabios a tan corta edad.
Sobre todo con la comodidad de saberse esperado,
y llegar instalado en ya se habían tardado.

Una sonrisa radiante que iluminaba la sala.
No había ojos que no voltearan, hacia el niño de los grandes ojos abiertos.

No conocí abrazo más fuerte, que el que ya traía su propia fortaleza en el vientre
No conocí más duda, porque todas murieron en el momento que él apretó mis manos.

A veces las grandes lecciones vienen de almas pequeñas con enormes corazones.
Y también en ellas viene tu fuerza, tu lucha y tu propia redención.
Que más da con cuantos pies camine el mundo, si el mundo no carga tu peso.
Si el peso de tus alegrías y tus lágrimas, solo lo conoce tu propio corazón.

Silvia Carbonell L.


No estoy en venta



No soy mujer de precios ni me pongo en venta.
Soy mujer de principios que no se pone en oferta.
Si usted pretende pagar mi lealtad, se equivoca; se gana.
Debe comenzar por ofrecer un sentimiento genuino;
de esos que no se fingen, que no se disfrazan de adulaciones
para conseguir sus propios beneficios.

Debe comprender que a una mujer como yo,
no se le lastima; se le ama.
Se le aprende y se le enseña a bajar la guardia.
porque cuando una mujer como yo se entrega;
no existe más devoción en mi cuerpo,
ni pasión que usted conozca;
que le entregue hasta su alma.

Cuando una mujer como yo, ama;
se viste de usted;
baja infiernos y enciende camas.
Entrega el corazón envuelto en sus ojos
y se queda viviendo en el suyo para siempre.

Cuando una mujer como yo, se entrega;
va incluida con cualidades y defectos.
Con lealtades e inseguridades.
con el aliento para sostenerlo
y con la suavidad de mis manos para acariciarlo.

Hablar de mis virtudes, sería ponerme en la vitrina
de un triste aparador por donde todos miran,
y no soy mercancía de las que se calan
para que usted considere que se lleva una rebaja.

Quien pretenda adquirir mis sentimientos,
debe luchar con demonios existenciales.
Lamer las heridas que me han marcado,
y no desperdiciar ni una sola de mis lágrimas.

Así que usted no puede pagar lo que yo entrego,
ni ponerle cifra a lo que ofrezco.
Sería ponerme precio, y no me vendo.

No hay valor que se compare,
ni precio que sea suficiente,
para pagar el amor y lealtad de una mujer
que arranca su corazón aún latiendo,
para poderlo entregar a expensas
que cualquiera lo pise y le haga daño.

Y recuerde;
cuando una mujer como yo, se quede a su lado;
es porque hombres como usted no me han comprado,
es porque he elegido compartir mi camino;
con un hombre de esos no existen en cualquier sitio.


Silvia Carbonell L.





Palabréame esta.


Palabréame esta
  • Azotada por mi léxico.
  • Esposada a tu semántica.
  • Enredada en mi significado.
  • Perdida en la métrica de tus versos.
  • Volteada por mi rima.
  • Ensimismada con tus diptongos, alterada por tus hiatos.
  • Tildada de salida en mis puntos y aparte.
  • Hambrienta de tu domino de la lengua. (Te miro, te admiro. Sedienta y hambrienta. Viva la lengua española, viva la lengua hambrienta.)
  • Salivan tus letras por alcanzar el sabor de mis silencios.
  • Me escondo tras tus vocales que arden por mis consonantes; tú y yo, asonantes.
  • Sudan mis sílabas al amarrase a tus encabalgamientos.
  • Yo descanso a las sombra de Tu T y tú te columpias en los arcos de Mi m.
  • Soy letra condenada a no tocar tu lengua.
  • Somos palabras que se llevó el aire, un viento de otoño que nos despeinó las tildes.
  • Muérdeme hasta que no haya más silencio.
  • Cállame los versos, grítame los besos.
  • Habla con mis silencios, no quieren decir tu nombre.
  • Mi nombre se deletrea con tus suspiros, se escribe con tu sangre.
  • Mi nombre es tu lengua buscando el lugar en mi cuerpo.
  • Somos lenguaje corporal escrito sobre sábanas blancas. Nuestro sudor, nuestra tinta.
  • Que nunca sea tu lengua muerta.
  • Que nos pasemos la noche punto y seguido, punto y seguido, punto y...
  • Hasta que el punto se ruborice de ver nuestro final.
  • Ese punto se escribirá con tinta roja.
  • Escríbeme con saliva, la tinta qué.
  • Sea nuestra piel lienzo, sean nuestros dedos pincel. Seamos la ilustración de este cuento sin final.
  • Escuece lo no dicho. Se hunden las palabras que son herida. Se agrieta el silencio. Tú. Yo. Solo un hueco sin significado.
  • Y se abren las heridas y sangra nuestra musa, que arrinconada maldice nuestras plumas que ya no se dejarán escribir.
  • Déjate escribir, no tengas miedo.
  • Tengo miedo a perder las letras, que me dejes muda de versos. Que me robes las estrofas en las que me refugio.
  • Mis letras y tu desnudez. Tu lengua y mi significado.
  • Nos conjugamos en presente perfecto, y futuro incierto. Tu verbo, tu sexo, es imperativo.
  • Mi piel sigue erizada por la historia que escribiste en ella.
  • Mis dedos se enredan en tu pelo, y trenzan los versos que me cuentas en silencio.
  • Haz que tu cuerpo se convierta en todos los significados que no llegamos a entender. Que gima, que grite, se retuerce de placer. En cada letra un nuevo cielo que tocas.
  • Y llenaremos el vacío de nuestros folios en blanco con las promesas de nuevas letras entrelazadas, de nuevos cuerpos unidos formando nuevas palabras. Inventemos un nuevo lenguaje con nuestras lenguas anudadas.
  • Y hacernos palabra, hacernos silencio que gime en nuestra nuca para recordarnos que no somos, no existimos. Somos uno, somos orgasmo. Grita mi nombre hasta que se quiebren tus labios. Ganas que nos devoran en el desierto. Tu piel arena. Tu mirada la cueva. Desemboco.
  • Nos callamos por no molestar a los libros que nos leen desde la estantería, dibujando en sus hojas la pasión de nuestros ojos. Te toco otra vez, me tocas de nuevo, para leer el braille de nuestros poros.
  • Te toco. Desemboco. Como lo hiciste con nuestra historia, regaste las páginas muertas de nuestro árbol con insidiosas mentiras que se burlaron de todos los suspiros derramados. Tras la ventana te ríes viendo llegar el fin. Ninguno de los dos se atreve a pasar de página, y nos ahogamos porque lloramos por lo que tenemos y no sabemos contener. Somos fin sin haber comenzado. Y ríes entre lágrimas mientras el sol destroza mi piel.
Julio Muñoz y Ester Sinatxe

Revuelta



Sufro una crisis de infertilidad, y ya no sé como llamarle a este letargo-mascota. Salir, para poder volver a entrar y me he vuelto a dejar las llaves en una cerradura ajena.

Esta salida está empapda y se resbalan las manos directas a escribirte "rómpeme el corazón desde las piernas" en tu muro, desde el otro lado de la webcam.

Para variar subo a mi espiral, esa que gira desde tu epicentro hacia mis terremotos; me saben a poco todas tus ganas y me encierro entre las palabras que nunca te susurraré. Desde las yemas de mis dedos se escapa otro suspiro que acaba roto y húmedo, tendido sobre unas sábanas que nunca se deshacen.

Espero que este otoño venga cargado de espíritus que nos dejen sus cadenas en algún altar y podamos venerar estas deshoras que nos cuidan el insomnio.

Ester Sinatxe

Persiguiendo relámpagos

La carta




Tomó el sobre en sus manos, la abrió, y sacó la carta. Sintió el papel entre sus dedos; ese papel que también, un día, fue tocado por las manos de ellos. 
Era una hoja desgastada, donde el tiempo y la distancia estaban presentes en cada arruga y pliegue; cada letra guardaba una caricia.



Querida hija,


Nunca olvides serte fiel, cree en ti, y en tus decisiones. Cuando la adversidad se presente en tu vida, recuerda de dónde vienes, regresa a tu hogar recordando tus principios y el amor que siempre se te dio y seguirá dando. 
Con esa fuerza en tu mente, lucha contra lo que sea que impida tu camino.


Tus padres que te aman.



Sonrió, guardó de nuevo la carta en el sobre, cerró los ojos, la colocó junto a su corazón, y con esa fortaleza se levantó a perseguir otro sueño. 



Ana R.

Instrucciones para mirar por la ventana

Primero que nada consiga una ventana, de preferencia en un edificio no muy alto y que la ventana de a la calle.

Tome asiento frente a la ventana, mírela de lejos, vea la luz que de ella emana y la que entra a través de ella, ahora puede ver que la ventana también lo esta viendo, lo mira verla y usted se da cuenta, se miran mutuamente, se miran mirándose, no tenga pena, es normal, usted esta a punto de ver su alma y de entrar a ella. En un momento ambos serán lo mismo, la misma persona y la misma ventana. Hay que tener en cuenta que mirar a través de una ventana es algo "personalísimo", íntimo, no todos ven lo mismo aún estando frente a la misma ventana al mismo tiempo, esto se debe a que cada quien ha estado expuesto a diferentes vidas y paisajes y algunos les gusta mirar para afuera sin mirar dentro y para mirar por la ventana hay que saber mirar en ambos sentidos.

Relájese, coloque sus piernas en un ángulo de noventa grados y su espalda recta, de ser posible recargue su espalda en el respaldo de la silla, descanse los brazos, su cabeza déjela caer hacia atrás y así relajar el cuello, mantenga atentos los oídos en los sonidos que vienen del ojo que le mira, sienta el calor que de ahí emana la luz que entra, respire profundo, contenga un poco, paladee los aromas, reconozca los colores con sus olores, use su memoria y su imaginación, observe con su cuerpo.

Levántese de la silla, no abra los ojos, diríjase hacia la ventana y mire todo que lo que observó.

Abra los ojos.

CAMINANTE

CAMINANTE

Soy la pantomima
Del vuelo de una hoja
Que cayendo
Se empeña en invitarme a bailar
Y es lo que hago, caminar
¿O no lo mismo cuando se está feliz?

Los mejores caminos te llevan a ti mismo
Y los peores Te vuelven más normal,
Que es acaso la peor de las fiebres.

Al sabio errante
Que se hace camino al tropezar,
Que es el camino más seguro
Perder la piedra para no perder el camino
Y esquivar el camino para tropezar a propósito
(De eso se trata el pulular de las moscas).

Tropezador que se vuelve camino soy yo
Tropezador que pierde la piedra
Tropezador que se cae a propósito
Tropezador de nuevos paisajes,
De acercarme a aquel dios interior llamado universo.

El camino forma al caminante
O al revés
Poco importa
Si supiera me quedaría quieto de piernas e impasible de manos.
Yo sólo  camino,
yo solo camino,
Con la creencia de que escribir es otra forma de elevarse,
quizás menos juiciosa, pero más gratificante.

Leer es una forma de volverse camino
Creer es una forma de volverse camino
De lo contrario, Ud. Sr. lector no estaría aquí.

Menos yo.

Ventanas vemos

REPETICIONES


Esto es el inicio de una pausa, una pausa que dura días,días que me entristecen, tristeza que tiene miedo,
miedo que coloca sus dedos en mi mente,
mente que no para de pensar, pensamientos que con ligereza son alucinaciones,
alucinaciones que contraatacan, contraataque que siempre pierdo,
pérdida que argumenta, argumento que se cansa por estar tan extenso,
extensidad que no llega hasta tu rostro, rostro que lucha a diario por dejarme cautiva,
cautivación que se nota entre la gente, gente que se niega,
negación que se contagia, contagio que me hiere,
herida que no para de sangrar, sangre que bombea al ritmo de tu risa,
risa que es culminante, culminación a mis sentidos,
sentidos que ahora están paralizados, paralización que da frío,
frío que da melancolía, melancolía que abruma la noche,
noche que huele a soledad, soledad que está a punto de huir,
huida que me tiene inquieta, inquietud que provoca escribir,
escrito que forzosamente lleva tu nombre, nombre que no quiero dejar de repetir.



Paula Sánchez Olivares
"La bien querida"
@cosquilluras.

SOÑÉ

SOÑÉ

Soñé que volaba
y las nubes a mis pies.
Soñé que ataba con cuerdas las estrellas
y gritaba tu nombre.
Soñé que te hablaba
y contestabas la noche
mientras yo te miraba.
Soñé que volaba con tus ojos por alas
el desierto en silencio
con sus sombras señales
con pedazos de nada.

Fabiola Simon Islas

Rompiendo el ayuno

Rompiendo el ayuno.

Un corte, tus emociones salen a flor de piel, rebano tus heridas y escarbo tus órganos para encontrar la razón que he perdido. Tu sangre se vuelve el eco de mi cuchillo, cerceno tus piernas, tus pies siempre fueron tu mejor lado. Un grito que se une a las voces de mi cabeza, mientras el diablo espera en la puerta que abandone mi ayuno.


Amina Caputo

martes, 13 de agosto de 2013

Hazme

Hazme eco para ser lo último en tu boca, hazme silencio para moverme entre tus hojas, hazme secreto para estar en tu memoria.
Hazme insomnio para estar en tu cama, hazme sueño para hacer tu madrugada, hazme viento para tomarme con calma.
Hazme fruta para ser tu desayuno, hazme ternura para ser tuyo, hazme ruta para ser tu camino.
Hazme calor para ser tu fuego, hazme olor para ser tu celo, hazme el amor para ser tu deseo.
Hazme lo último en tu boca para ser eco, hazme mover entre tus hojas para ser silencio, hazme memoria para ser secreto.
Hazme tu cama para ser insomnio, hazme madrugada para ser tu sueño, hazme calma para ser tu viento.
Hazme desayuno para ser tu fruta, hazme tuyo para ser ternura, hazme camino para ser tu ruta.
Hazme fuego para darte calor. hazme celo para ser tu olor, hazme deseo para ser el amor.
Por Pepe Aguilar Alcántara @PepeAA

Imagen cortesía de:
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