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martes, 10 de enero de 2012

San Telmo, Buenos Aires

También somos patios desiertos.
También dejamos que nos ilumine el sol.
Solos, a veces, no es deshabitados.
Solos, a veces, es esperándonos.

Caminante.


Podía recorrer ese camino con los ojos cerrados y desandarlo de espaldas cuantas veces quisiera. No había huella en la nieve que no reconociera.

A veces jugaba a perderse o se escondía a la vuelta de la esquina; aparecía serpenteando por algún rincón cuando menos lo esperabas.

Eso sí, nunca le diría a nadie como llegar hasta el final... y mucho menos donde empezar a caminar.


Ester Marfer.


Cielo con sangre en las venas



Ana R.

De amor no se habla.

Quién habla de amor, preguntó aquel hombre que no aguardaba nada, aquel que en su viaje escuchó un comentario, un pequeño murmullo, de alguien que hablaba desde la carne, como si hablara desde el corazón.

Quién habla de amor, volvió a replicar aquel hombre, ese que curioso hurgaba en lo que no comprendía, en lo que para él se volvía cada instante en deseo más que en la voluntad de volverse razón.

Quién habla de amor, preguntó por última vez aquel hombre, ese que no existe, ese que nunca habló, ese que también murmuraba, escondido, aquel que no era grito, sino una sigilosa argumentación.

Quién habla de amor, sino aquel que siente, que desde lejos ama a quien sin conocer la enamoró.

Quién habla de amor, sino las manos, esas que sin tocar su piel, le han escrito poemas de amor.

Quién habla de amor, sino sus ojos, esos que la ven sonreír aún cuando la tristeza lo ha sumergido en un inmenso dolor.

Quién habla de amor, sino el amor mismo, ese que siendo dueño de su cuerpo desnudo, de sus caricias, de sus palabras, ese amor que sabe que existe en la sonrisa, en el abrazo, en la mirada, ese que conlleva a la comprensión.

Quién hablaba de amor...

Los cuerpos.

Es raro el hecho de que yo fume, pero por alguna hermosa razón, esa mañana me provocó matar un cigarro. Procedí a encenderlo, y por fortuna una curiosa anécdota tuvo lugar.

Las dudas quemadas fueron viajantes livianas, tan livianas que no se escuchaban al salir de mi boca, eran pedazos de nada con forma de tiempo liviano.
Entre el humo que brotaba, un viajero de ceniza convertida aire, - por no llamarlo viajero de humo - me contó lo que insólitamente desde la distancia vio:
Dos grandes cuerpos que tenían forma como de luna cansada y que al parecer discutían. El lenguaje que usaban consistía en miradas intensas y de diferentes colores.

Inteligentemente el viajero pudo aprender dicho lenguaje y pudo discernir que repetían las mismas palabras:

— ¡Estamos perdidos!, ¡estamos perdidos!

Dichos cuerpos miraban a su alrededor, contemplando una llanura infinita, sin poder alcanzar a ver su propio techo que a la vez era su cielo. Se veían rodeados de cuatro malvados horizontes y por instantes y en su raro lenguaje; seguían repitiendo las mismas palabras:

— ¡Estamos perdidos!, ¡estamos perdidos!

Me cuenta el viajero de humo, que de tanto hablar, los ojos de los dos viajeros se fueron haciendo más grandes de lo normal; hasta convertirse en dos cuerpos más, copias idénticas de los primeros dos. Ahora eran cuatro cuerpos, y seguían viendo con asombro el vasto mundo baldío que habitaban.

— Lo que ellos no saben – me dice el viajero de humo con una pícara sonrisa en su ahumada cara – es que están en la superficie de un vano cabello, entre tantos que hay en la cabeza de Junior (mi compañero delante de mí), pero su pequeñez no les permite ver más que su propio espacio.
Hasta ahora siguen multiplicándose, haciendo su propio mundo y ya sus palabras no dicen miedos, dicen casas.

Noche



Imaginé una noche que se abre paso entre
las sombras, cada color va pintándose de un
dolor distinto.


Tiene la mirada plasmada en el espejo;
de su boca nacen cicatrices de gritos
ahogados.


Gritos de sed.


Con los dedos traza ceniza sobre la piel
ausente, con los ojos cerrados inventa
palabras nuevas.


Tiene la mirada inquieta, y en cada mirada
parpadea sueños y canta lluvia.


A veces escucho sus murmullos,
creo que no lo sabe.


Hay un río bordeando mis cauces
y una esquina doblando mis ganas.


Tiene días de distancia diluida,
y un aroma sembrándose de instantes.


Aquí, estás sucediendo.


Con el tiempo sudando nostalgia
y un camino mordiendo la espera
y una página a media luz.


Aquí, la noche está respirándote completa.


Alma E. Palma





Ley SOPA


La ley SOPA (Stop Online Piracy Act) es el proyecto de ley del Copyright que se está discutiendo en el Congreso de los Estados Unidos. 
El problema de una ley que en un principio parece que nace con buena intención es que al igual que la Ley SINDE aprobada recientemente en España, otorga la posibilidad de cerrar toda web con contenido y actividad sospechosa de forma unilateral saltando por encima de la justicia, es decir, los políticos tras años de presión de los medios de producción del producto que aquí se discute y de la negativa de la justicia a condenar dichas actividades, de forma autónoma quieren aprobar una ley que atenta con todo derecho de libertad del usuario en Internet ya que desde su posición partimos todos de la premisa de delincuentes y de posibles "ladrones". 
Aun siendo una ley americana nos afecta al resto del mundo, también cabe recordar que en España ya se aprobó la Ley Sinde que es completamente lo mismo. 
Se pretende tener la posibilidad de cerrar una web sin antes haber demostrado que la actividad de esa web es perjudicial al titular de los derechos de autor. Pura censura. 

Son muchos los aspectos en los que nos afecta la Ley SOPA, pero el principal es en la libertad como usuarios de la red. Una ley que de ser aprobada conseguirá destruir innumerables puestos de trabajo y destruirá la economía digital, economía que supone uno de los ejes principales en la estructura financiera de hoy en día. También hay que aceptar que el consumo de cultura descendería. 

Hay que destacar que muchas empresas han dado la espalda de lleno a la Ley SOPA, encabezados por el gigante Google que no admiten una ley que atentan contra su libertad directamente. Algunas han unido sus fuerzas como Facebook, Twitter o Amazon entre otras y han comunicado que el próximo día 23 de Enero, a un solo día de la votación final de la ley, unirían su indignación para dar paso al ya denominado "parón nuclear" que consistiría en apagar sus servicios. 




Sin embargo son decenas las empresas que han dado todo su total apoyo a esta ley, aquí el listado famoso de las 142 compañías que han hecho público su apoyo: 

  • 60 Plus Association
  • ABCAlliance for Safe Online Pharmacies (ASOP)
  • American Federation of Musicians (AFM)
  • American Federation of Television and Radio Artists (AFTRA)
  • American Society of Composers, Authors and Publishers (ASCAP)
  • Americans for Tax ReformArtists and Allied Crafts of the United States
  • Association of American Publishers (AAP)
  • Association of State Criminal Investigative Agencies
  • Association of Talent Agents (ATA)
  • Baker & Hostetler LLPBeachbody, LLC
  • BMI
  • BMG Chrysalis
  • Building and Construction Trades Department
  • Capitol Records Nashville
  • CBS
  • Cengage Learning
  • Christian Music Trade Association
  • Church Music Publishers’ Association
  • Coalition Against Online Video Piracy (CAOVP)
  • Comcast/NBCUniversal
  • Concerned Women for America (CWA)
  • Congressional Fire Services Institute
  • Copyhype
  • Copyright Alliance
  • Coty, Inc.Council of Better Business Bureaus (CBBB)
  • Council of State Governments
  • Country Music Association
  • Country Music Television
  • Covington & Burling LLP
  • Cowan, DeBaets, Abrahams & Sheppard LLP
  • Cowan, Liebowitz & Latman, P.C.
  • Creative America
  • Davis Wright Tremaine LLP
  • Deluxe
  • Directors Guild of America (DGA)
  • Disney Publishing Worldwide, Inc.
  • Elsevier
  • EMI Christian Music Group
  • EMI Music Publishing
  • ESPN
  • Estée Lauder Companies
  • Fraternal Order of Police (FOP)
  • Go Daddy
  • Gospel Music Association
  • Graphic Artists Guild
  • Hachette Book Group
  • HarperCollins Publishers Worldwide, Inc.
  • HyperionIndependent Film & Television Alliance (IFTA)
  • International Alliance of Theatrical and Stage Employees (IATSE)
  • International AntiCounterfeiting Coalition (IACC)
  • International Brotherhood of Electrical Workers (IBEW)
  • International Brotherhood of Teamsters (IBT)
  • International Trademark Association (INTA)
  • International Union of Police Associations
  • Irell & Manella LLP
  • Jenner & Block LLP
  • Kelley Drye & Warren LLP
  • Kendall Brill & Klieger LLP
  • Kinsella Weitzman Iser Kump & Aldisert LLP
  • L’Oreal
  • Lathrop & Gage LLP
  • Loeb & Loeb LLP
  • Lost Highway Records
  • Macmillan
  • Major County Sheriffs
  • Major League Baseball
  • Majority City Chiefs
  • Marvel Entertainment, LLC
  • MasterCard Worldwide
  • MCA Records
  • McGraw-Hill Education
  • Mercury Nashville
  • Minor League Baseball (MiLB)
  • Minority Media & Telecom Council (MMTC)
  • Mitchell Silberberg & Knupp LLP
  • Morrison & Foerster LLP
  • Motion Picture Association of America (MPAA)
  • Moving Picture Technicians
  • MPA – The Association of Magazine Media
  • National Association of Manufacturers (NAM)
  • National Association of Prosecutor Coordinators
  • National Association of State Chief Information Officers
  • National Cable & Telecommunications Association (NCTA)
  • National Center for Victims of Crime
  • National Crime Justice Association
  • National District Attorneys Association
  • National Domestic Preparedness Coalition
  • National Football League
  • National Governors Association, Economic Development and Commerce Committee
  • National League of Cities
  • National Narcotics Offers’ Associations’ Coalition
  • National Sheriffs
  • Association (NSA)
  • National Songwriters Association
  • National Troopers Coalition
  • News Corporation
  • Patterson Belknap Webb & Tyler LLP
  • Pearson Education
  • Penguin Group (USA), Inc.
  • Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA)
  • Phillips Nizer, LLPPfizer, Inc.
  • Proskauer Rose LLP
  • Provident Music Group
  • Random House
  • Raulet Property Partners
  • Republic Nashville
  • Revlon
  • Robins, Kaplan, Miller & Ciresi LLPScholastic, Inc.Screen Actors Guild (SAG)
  • Shearman & Sterling LLP
  • Showdog Universal Music
  • Simpson Thacher & Bartlett LLP
  • Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom LLP
  • Sony/ATV Music Publishing
  • Sony Music Entertainment
  • Sony Music Nashville
  • State International Development Organization (SIDO)
  • The National Association of Theatre Owners (NATO)
  • The Perseus Books Groups
  • The United States Conference of Mayors
  • Tiffany & Co.
  • Time Warner
  • 4Ultimate Fighting Championship (UFC)
  • UMG Publishing Group Nashville
  • United States Chamber of Commerce
  • United States Tennis Association
  • Universal Music
  • Universal Music Publishing Group
  • Viacom
  • Visa, Inc.
  • W.W. Norton & Company
  • Warner Music Group
  • Warner Music Nashville
  • White & Case LLP
  • Wolters Kluewer Health
  • Word Entertainment

Una ley polémica que va más allá de proteger los derechos de autor, quiere controlar la forma completamente libre que tenemos de comunicarnos en la red. Nos convierten en sospechosos y nos podrán juzgar sin juicio. 
No estoy a favor de la censura. ¿Y tú? 


Firma contra la Ley SOPA


Juli o Muñoz 

Al otro lado



Al otro lado, otro tiempo. 
Al otro lado, otro cuento. 


Juli o Muñoz 


Y diciembre nos robó la nieve



Juli o Muñoz 

Un trago más


La calle comenzaba a ser un obstáculo insalvable para su profunda embriaguez. Caminar le resultaba cada vez más difícil y el aire polvoriento le azotaba la cara. Él seguía el rastro de su sombra proyectada por las lúgubres farolas que tintineaban a su paso. Él iba tras aquella persona que un día fue y se dejo olvidada en un tiempo ya muy lejano.
¿Cuánto tiempo?
¿Cuántos caminos desandados?
Mirando atrás veía las caras de todas esas personas que un día se acercaron a su vida, rozaron un segundo de su vida y después se fueron, o las echo. Ahora las sentía como fantasmas lejanos.
Seguía caminando absorto, intentando recordar esos rostros que un día le hicieron compañía, que le hicieron sentirse importante.
Siempre bañado en alcohol. No había momento que no estuviera el alcohol presente. Desde que era casi un niño había sido un gran bebedor. Era el típico chico que aguantaba más que nadie en los fines de semana. Un líder de la noche, un líder que vivía un espejismo.
Mientras los demás iban madurando, construyendo su vida, él seguía encarcelado en un personaje que nunca le gustó.
El alcohol le fue comiendo la auto-estima en silencio, poco a poco, casi sin darse cuenta, o mejor dicho sin querer darse cuenta.
Ahora se daba cuenta de aquello que le decía su madre:
“El alcohol siempre cogerá al más débil de corazón "
Él fue el que siguió bebiendo cada vez un poco más, hasta que empezó a hacerlo a diario. Al principio lo sentía como algo natural. Hasta que una mañana, que no era tan mañana, se levanto sudoroso de la cama, con tal estado de nerviosismo que se asusto. Solo lo calmó tomando un trago más.
¡Un trago más!
Que descriptivo titulo de su corta y simple biografía.
Que desilusión pensar esta noche en ese joven emprendedor, luchador, visionario, en ese joven ahogado en tantos tragos.
Que camino tan oscuro el recorrido, siempre oculto, siempre escondiéndose de sí mismo por la vergüenza que sentía de su nula voluntad.
-Me deje llevar...
¿Cuántas mañanas de profunda tristeza?
¿Cuántas lagunas de profundo miedo?
El miedo se apodero de su cuerpo igual que lo hizo el alcohol. Igual que lo hizo la desesperación, el abandono, el fracaso y por último la desidia, el dejarse ir, tambaleándose de vaso en vaso, de risa a lloro.
Y allí estaba él, solo, abandonado por él mismo, devorado por una tormenta oscura que es su existencia, deambulando por la calle, deambulando en la mente. Con los ojos casi cerrados, otra vez llenos de lágrimas. Lágrimas que mientras resbalan por sus mejillas punzan su corazón.
En la garganta un nudo. Las manos apelmazadas por el frío.
Detrás suyo una luz que se acerca a gran velocidad, una luz que nunca vería hasta que su cabeza chocara fuertemente con la carretera y la viese a lo lejos. Esas dos luces amarillentas, como sus ojos. Mientras a su alrededor la sangre lo cubría todo, el dolor iba calmando.
Y por última vez, cerró los ojos.



Juli o Muñoz 

Eco primaveral



Juli o Muñoz 

Naturaleza enredada


Naturaleza 
enredada en tus ramas 
árbol abismal. 

Juli o Muñoz 


martes, 3 de enero de 2012

Reincidencia.

Él era muro, ella conducía con los ojos vendados. 

Tras el choque despertaba a kilómetros de su abrazo, sobresaltada. Una noche en vela que la recibía sin compañía alguna. 

Más café y otra cucharada de azúcar rebosando culpabilidad. 

Y otro día que parecía nunca terminar. 

Más muros, más volantes y un precipicio sin explorar. Vértigo. Nausea. Otro plato dando vueltas en el microondas. 

Sobras recalentadas. Vaya alegoría de sus noches...

Mientras friega los cacharros se da cuenta que ya no cree ni en quizás ni en posibilidades. Son esos sueños lo más real que le sucede.



Ester Marfer.

Arcoíris

Una mosca golpea contra el ventanal, una y otra vez, como presa de una suerte de absurda y destructiva ceremonia. El vidrio ni se inmuta, la deja deshacerse en el intento de perforar su muro transparente; la mira y no encuentra ninguna respuesta lógica frente a su incuestionable meticulosidad a la hora de hacerse mierda contra el cristal.
La mosca no se detiene; no existen las excusas en su abecedario de insecto, por eso se empecina y ni las posibilidades alternativas la tientan a cambiar de plan; sigue aunque le pesan las alas y los golpes la enceguecen.
Tampoco se da cuenta que a unos metros –tan cerca, que duele que no lo vea– hay otro ventanal abierto de par en par. No nota la brisa fresca invadiendo el salón, libre de cristales duros; no, prefiere continuar con su lucha inútil.
Es una mosca estúpida, dice Sergio, es tan fácil encontrar la salida que no entiendo para qué elige destruirse contra ese vidrio. No le respondí –¿cómo hacerlo?–, continué observando fascinada la necedad del insecto. Me aburre, dijo, y acto seguido salió de la habitación dando un portazo; el ruido seco contra el marco de roble me sobresaltó un poco, pero no por eso dejé de prestarle atención al diminuto Quijote alado. Ahí estaba, la pobre, haciéndose trizas cada vez un poco más con cada nueva embestida, y el viento salado me hizo toser un poco.
La mosca nunca llegará a ver la tormenta, pensé.
Los veranos en Villa Gesell son un premio que no elegiríamos de tener la oportunidad, pero que aceptamos gustosos porque después de todo están los chicos y la playa, las partidas de póker con amigos de la infancia y las conversaciones triviales a la hora de la siesta. No es el paraíso, por cierto, pero ninguna de las casas de la familia pretendieron parecerse jamás a la tierra prometida. Además está la noche, las fiestas de los Arregui y las escapadas a Cariló; "la joda de veras", como le gusta decir a Marcelo. Pero este año no; esta vuelta nada de escapadas, por lo de Alberto, claro. Alberto se murió y todos hablan bajo, pero en el fondo a muy pocos le importa, a muy pocos le duele, más bien les sirve de excusa para ponernos límites y llorar con los parientes.
Miré la mosca a través del humo del cigarrillo; ya no le quedaban fuerzas y a mí tampoco, porque el calor parecía pegotearme contra el sillón, y porque el aire ya empezaba a espesarse hasta tornar dificultosa la respiración.
Tosí otra vez; el agua de mar.
Vení tonta, gritó Laura desde afuera, vení que ya empezó a llover allá lejos. No me moví, ni le contesté siquiera. A Alberto le encantaban las tormentas marinas, podía quedarse durante horas en la playa dejando que la lluvia le empape el pijama, hipnotizado por los truenos y las olas. Parece magia, solía decirme después, si mirás con cuidado podés ver que las gotas no caen contra el oleaje sino que chocan. Se reía como un chico y me dejaba robarle un sorbo de su whisky. Es como si el mar no quisiera que la lluvia lo invada, decía, como si tratara de preservar su territorio.
Otro grito de Laura, y esta vez un poco más chillón, como cuando tiene un capricho y Marcia corre a ver qué le pasa a la nena. Miré la mosca y estuve tentada de abrirle la ventana; dejar que contemple ella también la lluvia en Gesell; salvarla. Las nubes se hacían cada vez más oscuras y el viento hinchaba las cortinas como las velas del "Marcia II". Se viene la tormenta, escuché que decían en el porche alborotados, creo que Sergio, o Marcelo tal vez.
Apagué el cigarrillo adentro del pocillo de café; a Marcia realmente le revienta que haga eso, me dice: Sos una asquerosa igual que él. Después dejé que mis ojos vagaran por los muebles conocidos, y me detuve en los libros cuidadosamente ordenados por el color de lomo en la biblioteca y el juego de pipas de Alberto. Sabido es que nunca nadie leyó nada en la casa de Gesell, pero a Marcia le parecía un buen detalle el de los textos y las pipas; muy intelectual de clase media; muy "bien". Me acerqué y olfateé una de las de nogal más claras; que extraño, todavía conservaba ese perfume dulzón del tabaco, pese a que nadie la usaba ya; la llevé a mi boca y la besé despacio.
Afuera ya se había desatado la lluvia y el agua comenzaba a entrar por la ventana abierta. Las gotas mojaban el sillón verde y salpicaban el piso de madera recién encerado. Porque los pisos de Gesell siempre parecieron como recién lustrados.
Sabía que tenía que dejar la pipa en su lugar, sobre el estante, correr los cortinados y cerrar todo para que el agua no lastime más. Guardar los recuerdos en un cajón de la cómoda y reunirme con los demás afuera, dejando que la tormenta me lave las penas.
Lo sabía, y sin embargo me paré frente a la ventana, la otra, la cerrada, y aplasté a la mosca de un solo golpe contra el vidrio.
Cerré los ojos.
Vení boluda –me gritaba Laura desde el porche–, te estás perdiendo el arco iris.

Te sueño, te lloro y te espero

Como un verso que sueña con ser comprendido,
te sueño.
Como un libro que permanece abierto para ser leído,
te espero,
Como una nube enferma que estornuda con fuerza,
te lloro.
Y es tan cierto decirte que te sueño,
que te lloro, que te espero.
Como una almohada que sueña con ser nube,
te sueño.
Como un náufrago sin agua dulce y sin consuelo,
te lloro.
Como un árbol que le hace sombra al tiempo,
te espero.
Y es tan desierto decirte que te sueño,
que te lloro, que te espero.


Omer Alfcorbar

Cita con el recuerdo.


Mira por la ventana sin saber que el que está lejos es él. Hoy es el día de su cumpleaños y solo puede acordarse de lo que no tiene.

Repasa fracasos y dibuja en las nubes las apuestas perdidas; como si pudiera soplarlas y apagarlas en el horizonte. Ni velas ya le quedan.

Entre las páginas del libro que sujeta se ahoga olvidada aquella carta. Heridas de tinta borradas por lágrimas secas de otros tiempos.

Otro año más y el mismo vacío. El espacio abierto que inunda el paisaje más allá de la ventana le ahoga. El reloj no perdona, suenan las 3.

Se dirigió a la ducha, todos los años era igual, un ritual. Con su nombre en las lágrimas dejó que el agua limpiara las caricias no dadas.

Al salir a la calle dejó los recuerdos colgados del segundero al otro lado de la puerta. Colcándose la máscara de las celebraciones, sonrió.

Es el viento el que guía sus pasos; el cementerio está lejos, igual que sus besos. Y camina sin llorar. Y camina sin hablar.

No queda nada de él, ni del futuro que construyó. Cada huella es una interrogación; autómata sigue el rumbo que tantas veces le marcaron.

Aquí se detiene como los últimos años, frente a la tumba de alguien a quién no conoció, frente a la vida que nadie vivió.

Respira.

Llegan las lágrimas y el recuerdo de un bebé que ahora yace muerto entre los brazos de su desconsolada madre.

Es tan viva la imagen que puede tocar su fría piel. Tan fría como su eterna ausencia.


Julio Muñoz y Ester Marfer

Uno


Uno va con el corazón en la mano. Así, como si no doliera habérselo quitado a Una. Lo deja en un mostrador, en donde lo examinan, lo miden y lo etiquetan. Finalmente ellos dicen una cifra, y Uno tiene vergüenza de mirarlos a los ojos cuando acepta. Los billetes en el bolsillo, y la sensación de haber pecado. Eso siente Uno. Las dos cosas pesan por igual. Es su primer corazón, Uno es inexperto, y tal vez por eso se va cabizbajo. Antes de dormir, Uno piensa que debió mirarlo por última vez, decirle algo, despedirse al menos. Pero como después es tarde, entonces se vuelve nunca. Ahí se quedó, en El Depósito, el corazón que Uno tuvo entre sus manos. Se siente extraño Uno, por más que le dicen que pronto encontrará otro corazón que le llame la atención. No sabe que a eso, antes, lo denominaban coloquialmente: amor.


Ama matar a la rata mamá.

Uno de desaires

¡O! No amo tus desaires, o la luna, o no amarte. 
Sé trama o no, anúlalo, sería sed su toma o no.


Nadia L. Orozco

Flores para el alma

Errante incompleta, sin destino ni lugar al cual llamar mío.
Marqué con una cruz donde enterré mi alma.
El cuerpo aveces le lleva flores a aquel lugar.


Ana R.