martes, 13 de agosto de 2013

Hazme

Hazme eco para ser lo último en tu boca, hazme silencio para moverme entre tus hojas, hazme secreto para estar en tu memoria.
Hazme insomnio para estar en tu cama, hazme sueño para hacer tu madrugada, hazme viento para tomarme con calma.
Hazme fruta para ser tu desayuno, hazme ternura para ser tuyo, hazme ruta para ser tu camino.
Hazme calor para ser tu fuego, hazme olor para ser tu celo, hazme el amor para ser tu deseo.
Hazme lo último en tu boca para ser eco, hazme mover entre tus hojas para ser silencio, hazme memoria para ser secreto.
Hazme tu cama para ser insomnio, hazme madrugada para ser tu sueño, hazme calma para ser tu viento.
Hazme desayuno para ser tu fruta, hazme tuyo para ser ternura, hazme camino para ser tu ruta.
Hazme fuego para darte calor. hazme celo para ser tu olor, hazme deseo para ser el amor.
Por Pepe Aguilar Alcántara @PepeAA

Imagen cortesía de:
http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fkrgama.blogspot.mx%2F&h=vAQEP2_NM

De cadencia y otras faltas de ritmo.


Dejó que el tiempo pasara como quien deja correr el agua una mañana de resaca.
Dejó que la resaca no le dejase despertar.
Se dejó el móvil en otro bar cuyo nombre no quería recordar.
Se dejó llevar de nuevo a la cama junto a "Sunombre Nopuedorecordar".

Érase una vez una habitación y movimientos de cadencia marcada.
Sin más orgasmo que el fingido, tan descafeinado como el beso anónimo.

Y comprendió que de poética, esta prosa, solo tiene el ritmo de los frenazos en los atascos. 


Ester Sinatxe

Caminos marchitos



Mirar al suelo y morderme las ganas de retenerte; desafiar a la realidad mintiéndome sobre crisis pasajeras y descuidos del olvido.

Pisar fuerte sobre mis gafas y convertirte en un borrón. Dejar que el orgullo gane esta partida, altivo.

No hay freno en esta carrera hacia el mañana y hemos adelantado hace tiempo al futuro que dibujé para nosotros. Otro borrón.

Bifurcaciones, encrucijadas y otros destinos de la soledad. Recojo y te vas.

Se espera

Espero encontrar un hombre con el abrazo fuerte y la mirada cálida.
Un hombre que cuando me bese me haga sentir en casa.
Que cuide mis sueños mientras me amarra a los suyos.

No pretendo que ese hombre sepa lo que quiere,pero sí lo que tiene.
Que no busque frivolidades, que ya las tenga satisfechas.
Un hombre que cuando amanezca despierte en mí un bello día.

Que no se limite a caminar si no desea.
que si lo suyo es el vuelo, extienda sus alas y sus manos.
que me invite al viaje de lo nuevo, lo extraordinario.

Un hombre que queme mi piel al suave contacto.
que me invente en la cama y me sostenga en sus brazos.
Que no se limite a explorar el volcán encendido que le entreguen mis labios.

Un hombre arme revoluciones, 
comenzando con enfrentar una guerra con cada cosa que le inquieta.
Que se cuestione, el porqué y para qué de cada sensación que le habita en el pecho. 

Que no se limite a sentir. Que destruya y que construya.
Desde recuerdos dolorosos, hasta vidas nuevas. 
Futuros con tintes de presente. 

Un hombre que no deje para mañana lo que esté sintiendo hoy.
Un hombre que no le tema al pasado que no alcanzó a caminar,
porque no haya sido el protagonista de su historia.

Porque insisto, no formas parte del pasado 
cuando aún sigues caminando de la mano del presente.
Hombre que no se marcha de mi lado, 
es porque el pasado no fue batalla suficiente 
para que abandonara la guerra.

Silvia Carbonell L.




Que te quedes

Vamos a guardar tu nombre.
Vamos a esconderlo del celo. 
Vamos a cuidarlo despacio
para que no puedan detenerlo.

Que no te toque el pasado, 
que no te tenga en la mira el presente. 
Que llegues al futuro, que te quedes.

Que llegues aunque sea en pedazos a mi lado,
que no te marches.
Que no te toquen, las palabras heridas de otros labios,
que no te quemen.

Que llegues al presente sin temor a mi pasado
y no te marches.
Que no te asuste el veneno que destilen otros labios,
que no sea suficiente.

Porque cada paso que quedó entre mis recuerdos
fue solo herida que se perdona y que se olvida.
Porque paso que camina sin dejar huella
No merece ni pasado ni presente.

Que llegues mientras guardo tu nombre del resto,
y que nadie se entere.
Que rompas toda historia que se niegue a soltarme de la mano,
y te quedes.


Silvia Carbonell L.




Saldré a buscarla


Esta noche
saldré a buscarla,
de estrella en estrella,
pasando
de venta en ventana,
siguiendo la
de suspiro en suspiro.

Saldré a buscarla,
entre latido y latido
sin miedo,
a paso y paso
se que al final
amanecerá y amaneceremos.


Nosotros



No existe un nosotros
Sin coincidencias
No existe un nosotros
Sin tener al azar de nuestro lado
Sin un destino sin sentido
Sin hambre
Sin sentido del humor.

No existe un nosotros
Sin esperanza
Menos sin voluntad.

Un nosotros solo es posible
Con locura
Con idiotez
Con sed
Riendo
Callando
Gritando
Solo así somos posibles.

No existe un nosotros
Con medidas
Con razones
Con datos.

No existe un nosotros
Con horarios
Con llamadas telefónicas.

Somos posibles
Solo porque el sol es lunático.
Solo porque la luna está insolada.
Sólo porque el viento no da su brisa a torcer
Y nos unió amenazantes
A mitad de túnel.

Un nosotros
Sin coincidencias
Sin miedos
Sin inocencia
Sin desconocimiento
Sin presente
Es amablemente imposible.

Para dibujar un nosotros
Basta una sinrazón
Una negligencia
Una palabra muerta


Concédete un nosotros,

Que yo ya comencé.

René Valdés
@Renealonzo


Un cuento perfecto


El alma es el corazón de nuestro universo, no hay universo si no existe la mirada, cada universo sale a mirarnos sin resplandecer las ideas futuras, con corazón podemos lograr todo, sin el todo la nada se cuela en el alma, no hay alma si no volteamos al resplandor, la existencia nos hace sin origen y nos origina una duda infinita que es la que llevamos día a día para escaparnos de la realidad que nos conviene vivir por eso no sabemos en que lugar estamos muertos o en que sueño vivimos, cuando se vive en el camino del antagonismo suele recurrir el drama de la muerte, eso! eso nos da más oxígeno para morir más tarde, así es como transitamos en este gran teatro haciendo obras perfectas con imperfecciones maestras que nos enseñan a errar en cada vida y resurgir en cada alma, cada universo y en cada galaxia que nos sucumbe su abismo y al final nos quedamos en la invisibilidad por eso hay que trascender y marcar las heridas con balas vivas de palabras y miradas agudas.

Elmer Lozano

Enamorado de la Musa


Ajeno a la realidad (Enamorado de la Musa)

Las cosas nunca pasan como uno lo planea, eso esta más que claro en esta vida.

Pero que hay de cuando se huye de una realidad, para adentrarse a un mundo virtual.

Cerré todo lo que tenía, todo lo que hacía muestra de mi vida anterior, eso de la fama no se me da.

Decidí abrirme una nueva “vida virtual”, mismo nombre, mismo hombre, pero merecía una nueva oportunidad.

Nunca imaginé que esto iba a ser peor.

No buscaba nada, en cambio la encontré.

Creía imposible enamorarme de unas letras coquetas, pero si se tiene un libro favorito porque no unas letras.

La leí y me perdí. Solo 140 caracteres para darme cuenta que esa persona que escribía ¡no era una mujer! era una Diosa. Y la hice mi musa.

Empaqué mis letras, sentimientos y mis ganas, y me mudé a lo virtual.

Es ella… No comprendo, pero es ella.

No le bastó con hacerme víctima de sus letras, si no al ver sus fotos logré comprobar que lo que esta atrás de esto,¡ES UNA VERDADERA DIOSA!

Es perfecta, y la palabra se queda corta.

No les voy a mentir, he tenido mujeres que me inspiran. Pero nunca había tenido una musa.

El amor que le tiene un escritor a su musa, no se compara ni con el amor que se tienen entre si una pareja. Créanme.

Pero que va, ella tiene una vida real, y me alegra saber, que el tonto enamorado de una imagen aquí soy yo y no ella. Pero no me importa, si de tonto me tengo que morir, sabre que la muerte vale la pena porque es por ella.

Como los mejores guerreros mueren por sus Dioses, yo decido arriesgar el todo por mi musa.

Difícil saber que ella se inspira en los brazos de alguien más, difícil saber que hay alguien más que le escribe, ella no tiene la culpa de ser hermosa. Lo que inspira es una infección de la que muchos nos vemos enfermados. Y es que lo que destila es pasión.

Sé que por cortesía responde lo que le escribo, de vez en cuando, y no sé si pido ser correspondido, la verdad no se que es lo que quiero, cuando te inundan los sentimientos la razón se ve ahogada.

Ezekiel K.

Enajenado



Se me acabo el ron y el café ya no tiene sabor.
Amante.
Ven.
Ábrete paso entre penumbras y asombra este día que parece no tener futuro. Paga dos monedas al barquero y pide que te traiga a mis brazos, que se descomponen con tu ausencia.
Amante.
Ven.
Entrega tu alma y deja que mis caricias te envuelvan que ya no hay ron y lo único que queda es el cafe de tus ojos.
Amante.
Ven.
Solo tu puedes sacarme de este infierno que Dante escribió para mi.

Amina Caputo

martes, 30 de julio de 2013

Edipo

Edipo y la esfinge de Gustave Moreau.


Edipo se besó, labio pide a dama mala.

Ama mal aroma, no callé.

 

A Edipo leí claro, mal amó geno, nota flor:

Ama, ama musa, ama mal aroma Edipo.

Pide amor a la mamá, ¡a su mamá!

 

Amar olfato no negó, mal amor al cielo,

pide a ella con amor, a la mamá.

A la mamada Edipo iba, lo sé, beso pide.
 
Por Pepe Aguilar Alcántara
@PepeAA

Esperar...



Abrí el baúl de los recuerdos, mi propia caja de Pandora; se escaparon todos los otoños que guardaba celosamente junto a un corazón remendado; roto y decadente.

El viento de los suspiros escondidos me despeinó la memoria mezclando sombras y arcoíris. Me senté el la alfombra del parque, me subí en los columpios de mi infancia; rotos y decadentes.

La foto de aquella pequeña con esperanzas de convertirse en una mujer, sigue esperando de algún modo, que caiga una oportunidad del cielo. Se siente descolorida: rota y decadente.

Un niña que miraba al futuro tal y como yo miro al camino recorrido, preguntándome si me encontraré algún día. Ahora soy una sombra más en este parque. Un juguete roto y decadente.


Ester Sinatxe.

No me apagues el cielo.

Hoy vuelo, ya no puedo caminar, ya no quiero.
Y tanto vuelo incierto solo tiene un deseo.
Que tus manos sigan apretando las mías.
Que tu cielo, siga abierto.

Que no me cierren las puertas tus ojos,
porque cuando tus pestañas se cierran, tengo miedo.
Tengo miedo del eco.
Del que queda cuando tu voz permanece en silencio.

Que no me cierren las ventanas tus ojos,
aún quiero seguir disfrutando del color de tus cielos.
Porque cuando te miro, ya no miro tus ojos,
solo el sube y baja del rugir de tu pecho.

Me distrae la preocupación y me atrapa este miedo.

Y no quiero que me abrace el silencio,
porque entonces todas las lágrimas me caen de golpe
y en seco.
No quiero, no quiero ser voz que se quiebra
cuando tú estás durmiendo.

Por eso, no me cierres el cielo,
que sin tus ojos buscando los míos yo toco el infierno.
Y no quiero, morder el polvo de cada aguja que se clava en mi pecho
No puedo, porque esta sonrisa cansada es la que esperan tus ojos abiertos.


Te quiero, por favor, no me apagues el cielo.


Silvia Carbonell L.










En la marina

Microcuentos


Él puso las letras, ella puso el café, y la lluvia tan oportuna como siempre, se puso sola.
#MicroCuento

Ella lo dejó. Él envió sus letras a buscarla. Ella ahora vive con las letras. Pero jamas regresó. #MicroCuento


Y entonces la puerta miró fijamente al cobarde, mientras le decía molesta: ¿Para qué me tocas si lo haces con miedo? #MicroVerdad


Por aquí ya pasé dijo el recuerdo, mientras encendía un cigarrillo. Dímelo a mí, exclamo el tabaco, mientras se hacía humo. #MicroCuento



Y entonces la boca se acercó al café, coqueta, llena de nervios, sólo para decirle que no le importaba quemarse un poco más. #MicroCuento


-¿Dónde viven los monstruos?, preguntó inquieto el pequeño. -En el corazón de la gente que no escribe. Contesto el abuelo #MicroFabula


Ever

La fiera que huyó


Zorra, perra, vaca y cerda eran los animales que él le lanzaba al alma para obnubilársela y que olvidase quién era ella realmente. Se miraba al espejo y sólo veía hocicos y pezuñas. ¿Cómo iba a presentarse al mundo con ese aspecto de híbrida bestia?

Pero un día tuvo una idea. Madrugó antes de que él despertara a esas fieras inyectándose alcohol en la sangre y se las tirara de nuevo a la autoestima. Y teniéndolas así, mansitas, le cogió la astucia a la zorra, el olfato a la perra, la eficiencia a la vaca y la resistencia a la cerda, y revistiéndose de esas virtudes se reconstruyó a sí misma, y se largó.

@carmenmedsarm
Carmen Medina Sarmiento

Cosas de niños



En cada una de sus sonrisas mi niña interna se deleitaba,
imaginando los mil y un juegos que podíamos tener,
era una delicia pasar tiempo con él.
Así era el tiempo que pasábamos juntos,
entre risas y sueños, entre anhelos y juegos,
pero el tiempo pasó y no supe cuándo ni cómo,
en adulto se volvió, olvidó la complicidad de nuestras miradas,
nuestras inocentes bromas ahora le molestaban,
encontró “aburrido” el acostarnos a ver qué paisajes nos regalaba el cielo.
“los juegos son de niños” me decía,
mientras de él se apoderaba la monotonía de la vida;
tras la última sonrisa que le dediqué escondí una lágrima,
no por el adulto que se alejó, sino por el niño que en el olvido quedó.

Camille

Amar tu trama


Amar tal aroma es reconocerse ateo,
pero soñá de la seria soledad:
es amor a oírnos arte, libros.

O nutro, poeta letra usa.
Súmala: sin aroma recen a mal.
Asómala sola a diva de letra.
Usa, soné; pare la brevedad a nada.

Su arte le da danza, paz,
nada de letra usada,
nada de verbal era penosa.
Su arte le da vida a los álamos,
al amanecer, amor, anís a la musa.

Su arte late oportuno.
Sorbí letra, sonrío aroma:
Seda de los aires aledaños.

Ore,  poeta, es reconocerse amor a la trama.

René Valdés
@Renealonzo

Dona sentimientos


La lectura, para quien la inicia voluntariamente, marca un antes y un después en su vida. Yo, como lectora empedernida desde que era niña no puedo más que aconsejarla como desahogo, escapatoria, afición, y cualquier calificativo que haga referencia a la liberación del alma.
Durante un tiempo fui recogiendo títulos y autores en mis estanterías.  Pasados unos años, el verbo recoger fue sustituido por apilar para actualmente pasar a esconder. Para explicarme mejor, con esconder me refiero a libros metidos en cajas debajo de la cama e incluso en el armario, todo esto, para poder tener un pequeño espacio vital en mi habitación.
Hace unos días, me puse a ojear esos títulos que tenía en el olvido. Repasé notas al margen y palabras con su significado escrito en la letra ilegible de una niña de doce años, para darme cuenta así de que esas buenas costumbres quedaron donde esos libros, en cajas escondidas.
Pasó un rato hasta que sentí que esos libros ya no me pertenecían. Eran historias que me habían hecho vivir momentos mágicos e inolvidables con cada uno de sus personajes y en cada una de sus páginas pero cada historia tiene su momento, cada personaje una edad, y cada situación un momento en tu vida. Sin pensarlo dos veces, hice una recopilación de aquellos que más me había marcado en mi niñez y adolescencia.
Aparecieron títulos como “Algún día cuando pueda llevarte a Varsovia”  de Lorenzo Silva, el cual me hizo comprender a la difícil edad de quince años que no todos los adolescentes gozamos de la misma suerte en la vida. No quedando satisfecha con este y ávida de más no tardé ni quince días en hacerme con el siguiente libro de la saga (datos que sé por mis anotaciones en dichos libros), “La lluvia de París”, que me teletransportó a una ciudad maravillosa que no conocía y aún hoy no conozco, pero que gracias a Lorenzo Silva la tengo en mi mente como si la hubiese recorrido día tras día junto a su protagonista.
Así, durante más de una hora, logré reunir una veintena de libros, y sin pensarlo dos veces (para no arrepentirme), los metí en bolsas y me dirigí a la biblioteca pública más cercana para hacer mi pequeña aportación. Creo que aunque tuve que hacer un gran esfuerzo, posteriormente me sentí satisfecha.  
El saber que aquellos libros que lograron hacerme comprender, sonreír, llorar e incluso aleccionarme en el arduo camino de la vida podrán hacerlo con otras personas, me produce una satisfacción más que compensatoria.
Por eso insto a todos a “reciclar” sus libros, a donar sentimientos, sonrisas, lágrimas y lecciones de vida, porque no hay mejor recuerdo que la amistad de un libro, corta pero intensa.

María José Marín
@giraldez1987