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martes, 25 de septiembre de 2012

in-vierno

estornudo a varios sentimientos bajo cero
(oh, the winter, the winter)
se me caen las hojas secas
como huyendo

me alegra el ave
que se posasobremisramasdesnudas
el viento sonríe en sus esquinas
anuncia
-con un susurro breve-
que el sol viene

adiós, invierno.

Invierno



Cayó el invierno en tus ojos y entonces se llenó la calle de los recuerdos de un frío que congeló la última 
imagen de un suspiro aún latente, aún caliente en el pecho.
Era tu beso, el último que recuerdo. El que se abrazó a la vida negándose a soltarla. El que se quedó viviendo entre los labios y el sabor de nuestras noches largas.
El que caía en el cuerpo como ángel sin alas.
El que movía al mundo cuando nos quedamos quietos.
El que se negó a morirse aunque nosotros nos fingimos muertos.
El que se congeló en el tiempo y nos convirtió de hielo.

Silvia Carbonell L.

Dicen que soy invierno



Dicen que soy invierno,
dicen que duelo.
Juran que soy tan fría
que ya no siento.
Piensan que no me atrevo
a latir a fuego.
Creen que mi tormenta
te apaga el cielo.


Nunca me ven el llanto
cuando lo lluevo.
Nadie quita la nieve
de mis recuerdos.
Yo que busco tu abrazo
a través del viento,
veo como se oculta
mi sol y tiemblo.


Dicen que soy invierno,
y dicen: no quiero.
Juran que soy tan dura
que ya no temo.
Piensan que habré gastado
todos mis sueños.
Creen que estoy tan triste
que ya no vuelo.


Nunca me ven la savia
que bulle adentro.
Nadie besa las ramas
de mi árbol seco.
Yo que busco tu risa
detrás del hielo,
veo como te alejas
de mí y me muero.

Neva


Neva

Yo sé, no renaces, sea,  
ya lo evade, lo supe.

Será, musa allá va, la caletre nieve.
La cité, no falle aroma,
eco no callar, ámala.

Neva, ya di nevar,
allá hay reno, polos.

Raro llama amor,
ahora mal se asoma.
Frío seré.

No renaces de sal,
Allá cielo leí, hielo leí,
calla la sed seca, nerón eres.

Oír, famosa es la mar.
¡Oh!  Aroma  ama llorar solo.

Poner ya, hallar avenida,
ya ven a la mar, allá conoce amor a ella,
fonética le ve.

Inerte la cala, valla a su mar ese puso,
le da, ve ola ya, es seca, nerón.

Eso, ya ven.





Por Pepe Aguilar Alcántara
@PepeAA

Mirándote en el espejo, invierno



 Entonces veo a mis ojos, mirándome en silencio:


          el   en el espejo   yo soy
    invierno   en el espejo   tú eres
          es   en el espejo   él es
          la   en el espejo   ella es
      sombra   en el espejo   usted es
reflejándose   en el espejo   nosotros somos
 eternamente   en el espejo   vosotros sois
          en   en el espejo   ellos son
          el   en el espejo   ellas son
      espejo   en el espejo   ustedes son


 Esto pensó otro Rubén, 
                        mirándose en el espejo.


Un cadáver muerto de frío

De lo poco que queda rescato las cenizas. Porque las cenizas son invierno, y el invierno siempre se queda.
Cenizas que son paisajes grises llenos de risas en forma de eco, un eco frío llamado invierno.
Sé de mis ramas secas y mis tormentas, pero poco sé del calor del fuego, tal vez porque no se queda.
Y mientras se marcha me lleva, y es mi alma desnuda quien se queda, fría, inerte y poco a poco indiferente del paisaje que la rodea.


No he sabido acoplarme a esto que llaman realidad. Porque quién sabe, podría haber primavera, pájaros y yo tengo copitos de nieve en el menú cada día. Quién sabe...

¿Para qué pensar en lo que pudo ser pero que sólo quedó en quimera? ¿Cómo pensar en lo que es si sólo es desierto en esencia?
Esencia de un desierto blanco, frío, triste, solo, pero al final de cuentas, húmedo. Humedad que le sirve para recapitular, recalcular, renacer y florecer a través de la experiencia.
Tal vez me apago y me duermo, pero no sólo despierto tormentas, también me abrazo a tu hogar si sabes encender mi fuego.
En medio de tanto invierno, aún soy capaz de cubrir tu fuego, de pintar de hielo tus labios secos. Soy capaz de vestir de blanco el paisaje entero, de abrazar tu cuerpo y cubrir de lleno con calor lo que parece muerto.
Y ahora, a orillas de este piano triste, me siento a esperar algo que no conozco, pero que resuma esperanzas.

Porque después del invierno viene lo nuevo, primavera le dicen, idea efímera. Flores muriendo en un florero.
Flores cubiertas de hielo, muriéndose por dentro, para resucitar de nuevo. Flores cubiertas de hielo, cargadas de calor interno, para volver a ser invierno.

Yo soy invierno de hielo. Invierno con sabor a eterno. Yo duro porque soy duro. Siembro sólo por dentro.
Si soy invierno, ¿qué sos vos?
- “Primavera”, dijo el viento, canto anidando color.
Alma libre que surge del frío y del miedo. Alma nueva que nace del río y del siento, alma cálida que entrega en tu mano el calor.

Entonces cerré los ojos en medio de la noche y me dormí al calor de mis recuerdos más antiguos: una bicicleta, una moneda, unos abrazos. Esas cosas que ayudan.

Por Rubén Ochoa,
Pepe Aguilar Alcántara,
Mariana Aran,
Silvia Carbonell L. y
Dennis Romero.