martes, 10 de enero de 2012

Caminante.


Podía recorrer ese camino con los ojos cerrados y desandarlo de espaldas cuantas veces quisiera. No había huella en la nieve que no reconociera.

A veces jugaba a perderse o se escondía a la vuelta de la esquina; aparecía serpenteando por algún rincón cuando menos lo esperabas.

Eso sí, nunca le diría a nadie como llegar hasta el final... y mucho menos donde empezar a caminar.


Ester Marfer.


Reacciones:

1 comentarios:

  1. De te quiero es mi grito
    de te amo mi silencio
    de te extraño mi suspiro
    de tenerte mi deseo.

    Un grito no escuchado
    un silencio incomprendido
    un suspiro sin motivo
    un deseo no cumplido.

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