martes, 29 de enero de 2013

Te perdono de corazón


Te Perdono, aunque  profundamente heriste mi alma dejando una marca imborrable que ni el tiempo ni demás sonrisas a lo largo de mi vida lograrán desaparecer.
Te Perdono por lo que me diste, y lo que no.
Lo que me quitaste, y lo que perdiste de mí en el trayecto.
Dejaste un corazón con un vacío de ti imposible de llenar
Pero me permite guardarte mi perdón  para el final.
Te Perdono, porque mi alma es incapaz de odiarte aunque mucho desee,
aun en medio de la desesperación, el dolor y la traición.
Aunque en medio de eso, me dejaras vislumbrar un futuro que nunca tuvo la intención de ser real. Aun así, te perdono.
Te Perdono porque no sé amar con resentimiento.
Porque en mi corazón jamás tuvo cabida, aun quemándome viva, la frialdad e indiferencia que tu voz me transmitía.
Y perdono tu cinismo, tus mentiras y dudas que en medio del concepto que creaste para ti de mi persona, te hicieron más fácil hacerme daño.
Perdono la realidad porque gracias a las mentiras que me hiciste vivir,
mantuviste la ilusión y la esperanza viva.
Perdono tus justificaciones, aunque no justifiquen el daño mismo.
Por destruir no un corazón, sino muchos. Porque solo pedazos son los que reciben del mío.
Perdono tu necesidad de no soltar no sé si por la culpa que sientes, o porque creas que  en medio de todo, me haces bien estando cerca.
Perdono tus lagrimas que parecieron reales, que para mí lo fueron y me permitieron bajar la guardia.
Perdono mi vulnerabilidad , por esos momentos que me permitieron mostrarte también mis propias lágrimas, solo que estas llenas de fe y honestidad.
Perdono tus sonrisas que enmarcaban en tu rostro la alegría de verme cuando no era lo que yo suponía.
Perdono mi alegría por lo que  creí genuino.
Perdono todos los años que me permitieron guardarte donde no te correspondía, donde no merecías, y no hay concepto que cambie eso, sin embargo lo perdono.
Porque nadie podrá reemplazar el lugar que fue hecho a tu exacta medida.
Perdono tu temor y ya no sé si fue peor que las dudas que cruzaron por tu mente de dañarte.
Perdono la desconfianza y poca fe que las cosas fueran posibles,
que las personas sí podemos ser quien decimos ser, sin tener 2das intenciones de por medio.
Me perdono por hacer y entregar el doble que cualquiera, para demostrar que nada queda, si hay la intención de luchar aun en medio del infierno.
Perdono todo lo que dijiste, y lo que sentiste, porque por mucha retracción
las palabras se tatúan en el corazón y ahí quedan para siempre.
Perdono, saber lo que sé y aun así guardar silencio.
Por  mandar mis oraciones y mandarte mi luz  por cada noche que estás lejos.
Perdono seguir siendo el árbol que aun el día de hoy te sigue ofreciendo su sombra y cobijo.
Perdono las confidencias, buenas, malas, tristes.
porque al hacerte vulnerable para mí, jamás lo usé en tu  contra.
Perdono todos esos días con sus noches, que siempre me permití regalarte mi tiempo, mis oídos, mis ojos y lealtad.
Perdono defenderte a pesar de... Aunque no estés para verlo, ni lo espero.
Te perdono a ti, porque haciéndolo me permito perdonarme por no odiarte
y no apartarte de mi vida con todo el dolor que me has causado.
Perdono mantenerte lo más cerca posible, porque cuando alguien como yo echa raíces, jamás se alejará y estará cerca tuyo para cuando tú lo necesites.
Una oración un abrazo,una bendición y mis mejores deseos.
Y que Dios siempre, te mantenga con vida, cerca lejos, donde quiera que te encuentres.
También perdono el permitirte, formar parte de mi vida,
Porque  me doy cuenta que es más necesario para ti que para mí,
Aunque a mí ya no me interese, ni es necesario formar parte de la tuya
porque he aprendido a prescindir de ti.
Perdono mis sentimientos, porque sin ellos no sería  quien soy, no te habría  dado el espacio de regresar, explicar y perdonar para poderte sanar  y regalarte esa oportunidad.
finalmente, ellos hicieron posible otorgarte este don que hasta el día de hoy sé que tanto necesitas
para poder retomar tu paz.

Silvia Carbonell L.

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