martes, 17 de enero de 2012

Odio


Exacto, vengo a hablar del señor que sale en la imagen, Benedicto XVI y sus últimas declaraciones de hace unos días. He intentado obviarlas pero hoy volvieron a mi cabeza varios pensamientos que quiero compartir con el que quiera leer. 

El lunes nueve de Enero durante una audiencia con miembros del cuerpo diplomático acreditado por la Santa Sede volvió a expresar lo que la Iglesia Católica lleva remarcando durante su larga vida, que el matrimonio homosexual es el mal de todos los males en la Tierra. Para ser más exactos remalcó el papel fundamental de la familia tradicional  "fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer" por lo tanto toda aquella política que atente contra ese modelo de familia  "amenazan la dignidad humana y el porvenir mismo de la humanidad", es decir, el matrimonio fuera de esas reglas es puro terrorismo que atenta contra el futuro de la humanidad. 

Vamos, que ni las guerras (en su mayoría religiosas), ni las dictaduras (dictaduras que en muchos casos ellos apoyan o apoyaron), ni el terrorismo, corrupción, desigualdad social, violencia, armas, drogas, mafias, enfermedades, la contaminación, la violencia machista, etc... no, el problema siguen siendo los homosexuales, esas personas que vienen al mundo para destruir la humanidad. 

Otra vez la Iglesia Católica Apostólica y Romana vuelve a enquistarse en el pasado y desde su púlpito induce al odio, porque sí, todos podemos pensar que es lo mismo de siempre, pero esas palabras son guía para muchos millones de personas alrededor del mundo. 
Da igual que África se muera de hambre, lo importante es que no se pongan condón, da igual que esta crisis mundial llena de ladrones esté haciendo que cada vez más gente pierda sus casas, sus familias (esas que tanto defiende ellos), da igual, ellos siguen embolsándose millones de euros gracias a la generosidad de los gobiernos, pero da igual, lejos de todo en vez de mandar un mensaje reconciliador, de paz y amor vuelven al odio, a enfrentarse con el mundo moderno, con el mundo real. 

Ahora reflexionemos sobre su afirmación: "amenazan la dignidad humana y el porvenir mismo de la humanidad".
En un primer lugar encontramos las palabras amenazas y dignidad humana, aquí vuelve a recalcar que la homosexualidad es una amenaza, puro terrorismo de la dignidad, esa que tanto tiene la Iglesia Católica. Para la Iglesia (dejen que no me sorprenda) el amor es una amenaza y no es digno, por supuesto, qué duda cabe, para ellos que emiten un mensaje diario de odio el amor es peligroso. 
En un segundo lugar reflexionemos sobre lo que han querido decir conque el matrimonio lejos de un hombre y una mujer amenaza el porvenir mismo de la humanidad. Bien, aquí pienso (no me hagan pensar) que o creen que la homosexualidad es una enfermedad contagiosa o no lo entiendo. El que dos hombres se quieran, o dos mujeres, y se casen... ¿por qué peligra el porvenir de la humanidad? ¿es que  piensan que en unos años si se "sigue permitiendo esa aberración del matrimonio homosexual" todos seremos homosexuales? No lo entiendo. 

No quiero decir mucho más, sino que esto es otra demostración de la políticas erróneas y anticuadas de una institución que cada día se aleja más de la realidad y del pueblo. También tenía que tener responsabilidad ya que él es el jefe de una institución seguida por millones de personas que no tienen culpa de sus odios más profundo. 

Solo demuestro mi rechazo a considerar que el amor es una amenaza, venga de donde venga.

El odio es la verdadera amenaza. Enseñemos a amar no a discriminar y odiar. 

Un abrazo a todos. 

Julio Muñoz 

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