martes, 12 de marzo de 2013

Un día de borrascas






Veces en que hay nubes que se quiebran y acaban por llorar....mundos que amanecen a sorbos del rocío; paraguas rotos que se deslizan de los dedos siguiendo el ritmo del viento, y arropado a ello, almas danzantes queriendo perfeccionar sus pasos de baile sobre el firme suelo,..., muchas veces almas que llevan un diluvio por dentro, o un sol queriéndose colar por los poros del cuerpo...ciudades que tienen algo que dejar...algo que enseñar....donde lo imposible reposa a lo lejos.

Era uno de esos comunes lugares que les hace falta un abrazo, con un color ni blanco ni negro, un sol que se instaló permanentemente en el cielo, tal vez se considere su mejor acompañante; árboles que toman asiento exhaustos ansiando un poco de agua para suavizar sus pesados cuerpos con sus pies enterrados en un pálido suelo, un viento sin sonrisas que robar, rostros pacientes esperando su habitual caricia....espacios abarrotados sin nada que comunicar refuerzan el agotamiento de la ciudad,..,seres no queriendo despertar para ir a sus rutinarios labores, se les escapa miradas hacia el cielo como aclamándole algún milagro, dentro de ellos un alma que espera lucirse  y lograr pasear sin temores por las calles el protagonista que ellos sueñan ser; artistas desplomados en sillas cruzados de brazos con una musa que no pierde la fe y a un lado pinceles sin movimientos con pinturas derretidas sin ganas de darle color a un lienzo, un silencio que atormenta con gritos sincronizado por melodías que se quiebran con la ausente brisa, poesía que se cuelan por las abiertas ventanas  en desfase olvidando la entrada a los corazones de las personas, esparcidos se encuentran los niños que brindan la inocencia del lugar con torres de calendarios por llenar y encontrarse con su destino, y aun así alrededor un mundo que no se detiene en donde apenas los humanos son una pausa, y tomado de su mano el tiempo que se deshoja irremediablemente con cada caminar...un lugar reinante de lo simple y con tanto por dar.

Por otra parte, en un escondrijo del cielo, las nubes aguardan lo que los seres de la planta baja esperan; una lluvia haciéndose de rogar por refrescar un arrugado lugar, unos arrugados espíritus, sólo en espera de hacerse añorar y rozar pieles que acarician el alma de aquellos que tengan motivos de vida que valga la pena acompañar; metros abajo un mundo sobrecalentado, metros arriba un cielo sonriente orgulloso de las enseñanzas que refleja su equipo, le regala a los seres un poco del viento con unas piernas entumecidas que se desesperaban por correr por la ciudad, cada rostro sintió su aliento, y comenzaron a desfigurar sus labios en una pequeña sonrisa, dentro cada uno sin mucho querer conocían que cada alma puede llevar un sol o una tormenta pero que ambas son esenciales en su transitar, como muchas cosas son esenciales para la vida y otras sólo un maquillaje; con el paso del viento las esquinas se llenaban de  lienzos  vestidos con los más hermosos colores reflejando en los ojos de su creador los paisajes más elocuentes, la ciudad se empapaba de las melodías que reanimaban las almas, palabras que ablandaban cualquier duro engranaje del corazón, personas haciendo lo mejor en cada una de sus acciones apostando a que cada día fuera un poco diferente, las flores despertando y bailando de un lado para otro al son de la ciudad, los árboles con mucho empeño empezaron a enderezarse y regalar grandes sombras que suavizaban un poco los directos rayos del sol, las calles llenas de malabares creando ilusión, aves luciéndose con sus mejores acrobacias,..,con vuelos que inspiran a las alas...toda una ciudad soñada. La lluvia sabe que es su turno y se levanta, cayendo con su mayor fuerza pero en delicadas gotas, los seres ofrecen abrazos que abrigan el alma como ninguna manta puede, juegan bajo la tormenta, todo un mundo juega con ella y le agradecen su visita, con el tiempo la ciudad esta desolada por la constante lluvia que duro varios días para su desahogo, retorna el lugar enamorado de la vida y a pesar de ser pronosticada como una intensa borrasca deja todo en su lugar....para darle entrada a días con un sol más amigable y frescas noches en donde se puede salir para pintar estrellas y depositar los sueños....este acontecimiento fue noticia de primera plana en todos los lugares del mundo volviéndose con el tiempo en fábula,...,el lugar fue arropado con seres con un cielo que pueden nublar sus ojos y llorar...o con sonrisas que son un buen lugar para hospedar al sol...una ciudad que espera la presencia de la lluvia para que sea su alivio y de un sol que marque el despertar para darle inicio al amanecer…cada quien es su propio fin del mundo....hoy empezó un nuevo mundo, como todos los días....como el recuerdo de aquella vez que fue un día de borrascas.



Solanger Mendoza.





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