martes, 25 de septiembre de 2012

Las cuatro estaciones del otoño


Ya es tarde para quejarse, no hay nada más qué hacer.
Me han hecho aparte y no consigo retomar mi ser.
Estoy tatuado de por vida, si así lo quieren ver.

Hoy vengo a disfrutar este atardecer.
Y aunque no lo crean, mis hermanos parecían enloquecer.
No entienden que los humanos me usan para aprender.
Pero a veces yo tampoco lo consigo comprender.

Fui hoja, fui raíz.
Fui tallo y así siempre fui feliz.
Me transformaron, pero ya estoy de vuelta aquí.
Soy ese árbol de otoño, con las hojas sin fin.

Reacciones:

2 comentarios:

  1. Profunda y apasionada forma de transmitir la vida de una "Hoja"... ¿Cómo es parte del árbol y del libro?. Y siempre fue una hoja...
    ACB.

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