martes, 12 de febrero de 2013

Una lombriz romana



Un quirquincho escavaba buscando lombrices, encuentra una y se dispone a comerla.

La lombriz sabiendo de su final, decide contra argumentar a su suerte:

-  Hermano, todos somos útiles ante la sociedad. Mis hermanas lombrices en California sirven al hombre para sus bellos jardines convirtiendo los desechos de los humanos. Mis hermanas del barro son vilmente atravesadas para obtener la pesca. Y a ti, luego de asesinarte te quitan el caparazón y sirves para que el luthier construya un instrumento musical y entretener a los humanos. Hoy seré tu alimento. ¡Qué loable es el creador que nos dio a todos una finalidad en esta vida!

El quirquincho, expone:

- ¿Crees que recordándome mi finalidad evitarás que te coma?

La lombriz exclama:

¡Quién dijo que quiero evitar que me comas! Solo quiero que sepas que algunos nacemos para ser sustento y pan y otros para diversión y circo.

Gustavo
@Arratsaldeon




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