martes, 17 de abril de 2012

Te echo de menos




A veces con caer no me vale y necesito darme fuerte con el suelo, y caigo, y me estrello, y aún así te echo de menos.
Te busco en otros ojos, otras pieles, otros lloros, y caigo, y me hundo, y aún así te echo de menos. 
No puedo cerrar los ojos sin sentir que no estás, que nunca has estado y que nunca es mucho tiempo. 
Y aquí me dejas, solo y perdido en ti, engañándome en cada respiración, perdiéndote en cada latido.

Y caigo, y me estrello, y aún así te echo de menos. 

Quiero huir pero no me dejo, quiero sentir pero no me alejo. 
Tan dentro y tan lejos que solo queda distancia y dolor. 

Y aún así te echo de menos. 

Olvidarte es tan doloroso que no me atrevo, y te olvido y me hiero. Porque te quiero. 
Tropezar contigo fue el error, quererte es la muerte. Y me caigo, y me hundo, y aún así aún rezo a la suerte. 
Aunque esté muerto te quiero. Alguien me robó el viento y tú me trajiste lamento. 

Y te quiero, y me hiero. Y aún así te echo de menos.

Julio Muñoz  

(A ti que no lo vas a leer)

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