martes, 13 de agosto de 2013

Enajenado



Se me acabo el ron y el café ya no tiene sabor.
Amante.
Ven.
Ábrete paso entre penumbras y asombra este día que parece no tener futuro. Paga dos monedas al barquero y pide que te traiga a mis brazos, que se descomponen con tu ausencia.
Amante.
Ven.
Entrega tu alma y deja que mis caricias te envuelvan que ya no hay ron y lo único que queda es el cafe de tus ojos.
Amante.
Ven.
Solo tu puedes sacarme de este infierno que Dante escribió para mi.


Amina Caputo

Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario